Policía alemana es invitada a sesión Bondage tras atender denuncia de abuso sexual

La policía alemana atendió un reporte nocturno de una denuncia de posible abuso sexual. En la inmediatez que supone poder prevenir cualquier tragedia, llegaron al lugar con prontitud, pero en vez de detener un delito, detuvieron una sesión de bondage.

Una vecina del hogar de donde salían gritos y se alcanzaba a ver a lo lejos una luz tenue, acompañada de sombras de cuerpos amarrados, fue quien alertó a las autoridades, que fueron invitadas a unirse al acto ritual que ahí se realizaba.

Según reportaron, se trataba de una sesión de bondage (amarrarse como forma de dominación corporal erótica) del estilo Shibari, que es una variedad japonesa de este fetiche (en efecto, existen variedades para que le preguntes a Google).

En el interior de la casa habitación que fue registrada por la policía, se encontraba una pareja recibiendo las instrucciones de su profesor, quien es el dueño del inmueble.

Foto: Nubuyoshi Akari

Preguntaron a la mujer que se encontraba atada, y con la dificultad que supone estar en las posturas que se practica en el bondage, respondió que estaba ahí con su consentimiento y por voluntad propia, además de asegurarle a los policías que la andaban pasando chido.

Por eso mismo, terminaron por invitarlos a unirse a la diversión (de cualquier forma, ellos traían esposas por si las cuerdas no eran suficientes). Sin embargo, al estar en funciones, tuvieron que declinar esta oferta de la manera más amable posible.

https://www.youtube.com/watch?v=9cPU55Yu_Jg

Es entendible que los vecinos se alertaran si al mirar por la ventana veían a dos sujetos someter a una mujer y atarla de la manera más compleja posible. Además, entre gritos y sonidos extraños que pudiera desatar una sesión de este tipo, la sensación de alerta podía incrementar.

Aunque agradecieron que se hagan denuncias para evitar cualquier tipo de delitos, también pidieron e informaron a la comunidad que no realicen ningún tipo de denuncia falsa, porque después tienen que declinar ofertas que, no sabemos, eran proclives de ser aceptadas.

Con información de DW