Paramédica es despedida tras burlarse de anciano fallecido en Aguascalientes

¿Cómo te sentirías si tu médico se burlara de ti en redes sociales? ¿Cómo te sentirías si un paramédico se riera de tu abuelo muerto en un post de Facebook? Esto sucedió en Aguascalientes, donde una paramédica, de nombre Adriana, se burló de un anciano fallecido en sus redes sociales.

Los sucesos ocurrieron en el municipio de Jesús María. Un cadáver había sido encontrado flotando en la aguas del río San Pedro. Se identificó que el cuerpo pertenecía a un hombre de la tercera edad proveniente de Zacatecas, de 82 años de edad.

Sin embargo, la paremédica Adriana al parecer no tuvo empacho en subir a redes la fotografía del cuerpo, con el mensaje “3 doritos después”. (Vía: El Universal)

Tras conocerse el caso de esta paramédica en redes sociales, el secretario de salud de Aguascalientes, Sergio Velázquez García, informó que se había despedido a la paramédico por el pésimo comportamiento que tuvo hacia el cadáver.

Esta chica lamentablemente hizo mofa de una persona fallecida y esto creo que ni es ético ni es permisible.
Lo que sí no puedo permitir es que en el ámbito de nosotros como paramédico pueda ejercer al menos no en el Instituto de Servicios de Salud. Es una falta de ética, de profesionalismo, llevar acabo un hecho de esta naturaleza”, declaró Velázquez García. (Vía: Excélsior)

¿Qué pensarían ustedes si fueran los familiares del occiso? ¿No querrían al menos una severa disculpa? Lo último que quisiéramos es que un profesional de la salud de burle de nosotros o de nuestros familiares tras morir.

De ahí que el secretario de salud agregara lo siguiente:

“Tenemos que ser profesionales, muy éticos en el ejercicio de las actividades que llevamos a cabo, y recordemos que un personal médico o paramédico estamos a veces para consolar y no para agredir y mucho menos mofarnos de una situación de esa naturaleza”, declaró tras anunciar el cese de la paramédica.

No podríamos estar más de acuerdo con el funcionario. Es simplemente inadmisible que la muerte sea motivo de mofa para alguien que fue educado para estar al pendiente de nuestro bienestar, no para reírse de nuestra desgracia.