¡Malditos osos hipsters! Se hacen vegetarianos por el cambio climático

Debido al cambio climático, los osos pardos de Alaska están cambiando su alimentación: prefieren comer bayas de saúco que salmón, lo que podría alterar gravemente el ecosistema de la región.

Todos conocemos las fotografías de osos cazando salmón: es una imagen tan icónica que, quizá (además de que hibernan) es lo poco que, como capitalinos, sabemos de un animal que es tan tierno como peligroso. Cada año, fotógrafos de la naturaleza se aventuran a la isla de Kodiak a presenciar el evento: entre junio y finales de julio, los ríos de la región se llenan de salmón: cientos de miles nadan a contra corriente para reproducirse, y donde hay salmón, hay osos. (Vía:Gizmodo)

Sin embargo, en 2014 (y, otra vez en 2016) eso no ocurrió: el río seguía repleto de salmón y ahí estaban los fotógrafos, pero los osos no estaban por ningún lado. Resulta que, debido a las altas temperaturas de la primavera anterior, las bayas de saúco (que, normalmente, maduran hasta finales de agosto) maduraron mucho antes y, ni tardos ni perezosos, los osos prefirieron las bayas.

En un estudio publicado la semana pasada en la revista científica Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America, un equipo de biólogos investigó esta decisión que resultaba extraña para los expertos en osos. (Vía: Inside  Climate News)

Así como tu amigo obsesionado con la cantidad de carbohidratos en su comida, los osos también buscan la forma de ganar peso lo antes posible: siempre están preparándose o recuperándose de sus periodos de hibernación, por lo que sus instintos y antojos los guían hacia dietas altas en grasas y proteína: y no hay nada más grasoso y proteínico que el salmón.

A partir de estudiar la geolocalización de 16 hembras con collares, sus deposiciones (su popó, pues) y sus condiciones generales, los científicos se dieron cuenta de que, contrario a cualquier lógica, los osos preferían las bayas que tienen mucho menos porcentaje de proteína (un 13%, lo que sigue siendo mucho para unas tristes bayas, pero… pues no son salmón), pero tuvieron la respuesta en el estudio de otro experto en osos. (Vía: The Atlantic)

La Universidad Estatal de Washington se dio cuenta en otro estudio que lo que más les preocupa a los osos es aumentar su peso y que, si comen mucha proteína (como la del salmón) adelgazan, por lo que buscan instintivamente comidas con entre 15% y 20% de proteína, lo que coloca a las bayas como la comida ideal. (Vía: Inside  Climate News)

El problema, ahora, es que los restos de salmón que comían, alimentaban el suelo y toda una fauna que dependía de que ellos mataran primero a los salmones: zorros, aves, insectos y hasta plantas se alimentaban de salmones que, hoy, siguen vivos o mueren de causas naturales y simplemente se pudren a las orillas de los ríos. (Vía: Telegraph)

Todavía no hay certezas sobre el impacto que generará ni en los osos ni en los ríos ni en el ecosistema completo este cambio, pero es el primero que se ha visto que afecta la forma como la cadena alimenticia se configura en un hábitat.

¿Nos tendremos que preocupar cuando los ositos empiecen a pedir comida libre de gluten?