Muere joven abatido por policía tras ‘broma’ de Call of Duty

Una broma de un reporte falso a los servicios de emergencia terminó en la muerte de un joven de 28 años, abatido por la policía. Ahora, tres personas están siendo investigadas por su responsabilidad en el homicidio de Andrew Finch en Kansas.

Tyler Barriss, Casey Viner, y Shane Gaskill (de 25, 18 y 19 respectivamente) plantaron una broma a Finch mientras jugaban en línea Call of Duty: World War II, un videojuego de disparos en primera persona.

La broma consistió en llamar a la policía en inventar una situación de crimen confeso de Finch, conocido como swating en Estados Unidos. Barris y Viner llamaron a la policía reportando un homicidio y un una situación de rehenes, presuntamente cometido, por el joven asesinado.

A través del sistema de comunicación del juego, mientras discutían por el resultado de la partida, presumieron haber hecho esto mismo muchas veces en el pasado con diferentes personas y hasta en escuelas.

Gaskill, quien discutía con estos dos, dio el domicilio falso de 1033 McCormick in Wichita, su antigua residencia. Al llamar Barris y Vines a la policía contaron haber asesinado a su padre, tener encañonada a su madre y su hermano, ambos atados y como rehenes, además de haber llenado la residencia de gasolina para ser incendiada en cualquier momento.

Cuando la policía acudió al domicilio que Gaskill había dado, encontraron a Andrew Finch parado enfrente de la residencia, quien fue inmediatamente sitiado y, posteriormente, abatido a disparos.

Esta es la primera muerte confirmada por este tipo de bromas. Así mismo, al confirmar Gaskill que había ocurrido un operativo policial en su antigua casa, le pidió a Viner y Barris armar una coartada y cubrir la evidencia que los incriminara.

La policía rastreó la llamada y localizó a los dos primeros sospechosos del swating, además de encontrar las conversaciones que los incriminaban a los tres. No solo se les está investigando por el asesinato de Finch, sino por otras experiencias de llamados de emergencia falsos, que tuvieron como objetivo a youtubers y otros jugadores de Call of Duty.

https://twitter.com/Mattcarries/status/946737358480859136

El policía que disparó y mató a Finch no enfrenta cargos, pues actuó conforme al protocolo que se sigue en Estados Unidos para estas situaciones, que tenía como objetivo, en este caso, a un asesino confeso.

Sin embargo, la familia ha presentado demandas en contra de la policía, pues el joven se encontraba en reposo y no hizo ningún tipo de movimiento que lo incriminara, a pesar del testimonio hecho por teléfono.

Con información de Daily Dot