Hotel de Las Vegas demanda a víctimas del tiroteo de 2017

El Mandalay Bay, hotel desde donde un tirador asesinó a 59 personas e hirió a más de 500, demandó a más de mil víctimas de los hechos del primero de octubre porque, dice, no se hará responsable de lo ocurrido.

El hotel no está buscando remuneración económica de ningún tipo, simplemente quiere quitarse toda responsabilidad sobre los afectados del tiroteo, sean las familias de las víctimas mortales, o de los heridos o afectados esa noche.

Mandalay Bay pertenece a la cadena MGM Resorts, una de las más grandes de todo Estados Unidos, con gran presencia dentro del mundo del espectáculo y de los hoteles.

Con esto, claro que no busca una compensación, lo que está buscando es que la víctimas no reciban una por parte de la cadena hotelera por su implicación en la masacre más grande la historia de Estados Unidos.

La compañía se ampara en la Ley Federal de Seguridad, que establece que:

Se proporcionan protecciones y recursos para las víctimas de actos de terrorismo o tiroteos masivos donde, como es en este caso, se proporcionaron servicios de seguridad certificados por el Departamento de Seguridad Nacional” (Vía: VT)

El hotel permitió que Stephen Paddok se alojara con armas pesadas en un cuarto con vista hacia el festival y desde ahí cometiera el asesinato de más de cincuenta personas e hiriera a más de 500.

Si bien el hotel no tiene el poder de decirle a sus huéspedes que les muestren todo lo que traen, la forma en que se actuó al interior sí fue su responsabilidad en la prontitud con que sucedió el tiroteo. 

Foto: TIME

Un abogado de las víctimas considera que esta demanda en contra de los afectados es “lo más escandaloso” que ha visto en 30 años de carrera profesional, pues al mismo tiempo que el hotel busca no hacerse responsable, el Departamento de Seguridad Nacional y el FBI no clasificaron el tiroteo bajo esa ley a la que recurre la cadena hotelera. (Vía: Milenio)

La demanda será resuelta por el mismo juzgado que analiza las responsabilidades implicadas en el evento, considerado el más grande en la historia de Estados Unidos, mientras que las víctimas y sus familias se encuentran desamparados y a la espera de resolutivas que consideren sus situaciones particulares.