Detenidos en el festejo en el Ángel: llegaron pedos y querían treparse al Ángel

La Secretaría de Seguridad Pública de la CDMX arrestó a tres aficionados a los que la celebración de la victoria de México sobre Alemania el día de ayer… se les pasó un poco de las manos.

Tras la euforia de ganarle a la selección alemana en el primer partido de México en el Mundial, el país entero no sabía cómo reaccionar ante la victoria. No sólo fue la primera vez que se le gana a Alemania en un mundial, también fue el primer partido, el día del Padre y quincena.

Según datos de la misma SSP-CDMX, alrededor de diez mil personas llegaron al Ángel alrededor de las 13 horas, el momento con más gente. Como era de esperarse, muchos llegaron ya borrachos o estaban camino hacia allá: con cervezas, botellas o vasos con mezclas en la mano, mientras celebraban en uno de los puntos más representativos de la Ciudad. (Vía: El Universal)

Por mucho que gane la selección, por mucho que llegue al quinto, sexto o séptimo partido, ingerir bebidas alcohólicas en la vía pública sigue siendo un delito.

Los elementos de la Policía capitalina les estaban medio tirando paro a los aficionados: en lugar de detenerlos, más bien decomisaban las chelas y los pomos que veían, mientras a su alrededor miles festejaban a gusto y a todo una victoria rara.

Sin embargo, nunca faltan los que, aprovechando el desmadre le quieren subir cinco rayitas. Dos sujetos quisieron treparse al Ángel y otro ya se andaba colgando de los semáforos de Niza y Reforma, por lo que ya definitivamente tuvo que intervenir la policía.

El Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) atendió nueve heridos, pero no fue por botellazos, macanazos u otros ‘azos’: esguinces, deshidratación, una taquicardia y unos golpes en los pies fueron las cosa más graves que vieron los paramédicos. (Vía: El Financiero)

Todavía quedan otros dos partidos de la fase de grupos y, seguramente como tres cuartos de la redacción de Plumas Atómicas, tu quiniela ya valió con la victoria del domingo. Así que mejor, si toca seguir festejando, hazlo con moderación: no queremos hacer una nota de ti haciendo el ridículo.