Se metió en un coche para robar… y olvidó el teléfono

¿Nunca les ha dado curiosidad conocer la identidad de aquella persona que los asaltó? ¿Nunca han deseado vengarse de forma pequeñita de esa persona que quiso o logró quedarse sus pertenencias? Esa peculiar fortuna le ocurrió a una usuario de Twitter quien descubrió que alguien se había metido a su coche y (¡oh, justicia divina!) olvidó su celular. 

En un hilo en Twitter, la usuaria Cupcake narró el descubrimiento: algún sujeto había intentado robar en su coche y, en el colmo de los malos ladrones, había olvidado el celular, acaso en una caída accidental desde el bolsillo.

Tras informar el hallazgo, cargó el celular perdido y se puso a stalkear al ladrón desde su propio teléfono. Investigó historiales de búsqueda, la pornografía preferida, los gustos musicales y los post de Facebook.

El presunto ladrón resultó ser un hombre llamado Sam, que tenía gustos más que variopintos en cuanto a música: el soundtrack de The Godfather y Julio Iglesias.

Igualmente, Cupcake descubrió que el olvidadizo era bisexual o, al menos, no tenían empachos en buscar tanto a hombres como a mujeres a la hora del porno. Aunque eso sí, parecía tener algo especial con Melania Trump, pues de la esposa del presidente sí buscó activamente algún video comprometedor.

La hora de la incertidumbre llegó cuando Cupcake descubrió que Sam no había posteado nada desde diciembre y temió, con buenos motivos, que realmente el celular no fuera de un ladrón sino de alguien a quien robó el ladrón.

Incluso consideró acudir a la policía para denunciar el caso, pues sospechaba que alguien podía haber sido asesinado y el celular hallado en su automóvil podía ser la prueba faltante.

Sin embargo, poco después encontró que Sam había publicado un video de pajaritos en Facebook y se encontraba perfectamente bien, por lo que esa posible historia no pasó del susto.

Al final, Cupcake declaró que no presentaría cargos ante la policía pues Sam no se había robado nada de valor. Por lo pronto, ciertas intimidades de Sam ya le dieron dos vueltas al Internet, por juntar su amor con lo ajeno con su amor por el descuido.

Aunque, eso sí, como la misma usuaria de Twitter resumió al final, la gran lección de todo este periplo fue: Si vas a meterte al coche de alguien, ¡por el Amor de Dios Cristo Crucificado, no olvides tu celular en la escena del crimen y siempre siempre siempre ponle una contraseña!