Tres kilos de “chongos zamoranos” resultaron pura metanfetamina

En una empresa de paquetería, la Policía Federal localizó un cargamento de tres kilos de metanfetaminas dentro de latas que estaban etiquetadas como chongos zamoranos en Morelia, Michoacán. Su destino final era Minnesota, en el norte de los Estados Unidos. (Vía: El Universal)

A través de paquetería se mueve buena parte de lo que comes, vistes, con lo que juegas y las piezas que construyeron con lo que estás leyendo esta noticia. No es novedad que, a través de esa misma red de comunicación y negocios se busque traficar sustancias ilegales: desde gasolina robada hasta ingredientes para drogas… o los narcóticos ya listos para consumir.

Según estadísticas más recientes, lo que los cuerpos de policía logran detener no es más del 10% de todo el tráfico ilegal, sin embargo, los medios por el que transportan la droga llegan a ser bastante divertidos: nopales que resulta que no lo eran, animales disecados rellenos de cocaína o, la vieja confiable, dentro del cuerpo de alguien.

Esta vez, se cruzaron los dulces típicos y el “ingenio mexicano”: un binomio canino (tan de moda entre los jóvenes de hoy en día) detectó un cargamento con destino final en Minnesota, Estados Unidos, de cerca de tres kilogramos de unas latas de “chongos zamoranos”. (Vía: Uno Más Uno)

Afortunadamente no pasó como con los 7Up de Mexicali: nadie los comió y nadie se dio un pasón. Tan sólo fueron separados del cargamento, abiertos y descubrieron que, dentro, iba algo que se parecía a los chongos pero definitivamente no eran chongos. (Vía: El Sol de México)

Una prueba de campo determinó que sí se trataba de metanfetamina que, seguramente, sería recibida en Minnesota, reconstituida y empaquetada para su fácil consumo personal.

 Mientras la metanfetamina no llegue a los tacos o a las galletas (ambos, combustible de esta mesa de redacción de Plumas Atómicas), podemos respirar tranquilos.