Aunque pidas todo sin popote no salvarás al mundo

Sí, ya sabemos que los popotes son malvados y bien dañinos. Sí, ya vimos también todos esos memes con tortugas y popotes involucrados. Sin embargo, el dejar de utilizarlos no hace una diferencia sustancial.

Junto al mame en Internet, derivado de un viejo video de una tortuga con un popote de plástico atorado en su nariz, muchas empresas se han sumado, incluso hay ya campañas gubernamentales en contra del uso del popote.

Ciertamente, dejar el uso de este instrumento de cocina ayuda al impacto medioambiental que producen los plásticos, pero también reduce el problema a un solo producto, cuando solo representa el 0.05% del plástico producido, según la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC).

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales lanzó su campaña “Sin popote está bien”, aseverando que una persona utiliza hasta 38 mil popotes a lo largo de su vida, que tomando la esperanza de vida en México equivale al uso de más de un popote al día.

Para Eduardo Martínez, presidente de la Sección de Recicladores de la ANIPAC, esta información es falsa y la campaña responde a un tema de momento, que a una campaña que responda a las exigencias ecológicas reales de México y el mundo.

Para saber dónde realmente está el problema a atacar se necesitan datos fidedignos y entender mejor el consumo de los habitantes del País

Esta asociación refiere que el consumo de popotes es de alrededor de 73 piezas por persona de manera anual. Lo que equivale a 5 mil 110 a lo largo de la vida de una persona en promedio.

Sin embargo, la problemática real de contaminación está en la producción de plásticos, no en los popotes. Sí, el video de la tortuguita sufriendo por ese popote es cruel y nos llena de angustia, pero la existencia de masas enormes de plásticos y el consumo de productos de este tipo son los que producen el impacto significativo sobre los ecosistemas.

Así mismo, como se ha estado explicando sobre el popote, el problema está en el consumo. El uso del plástico debería ser enfocado a su utilidad, no a su practicidad como empaque o polímero desechable (altamente consumible, por la misma razón).

Existen muchas alternativas a plásticos desechables y de un solo uso que realmente harían un cambio significativo, no así como el dejar de usar popote, que no es ni 1% del consumo de plásticos.

Botellas de pet, empaques de alimentos, bolsas de polímeros débiles, plástico de seguridad y demás que usamos en prácticamente cada producto del mercado también deberían ser reducidos.

Sin popote está bien, pero también sin bolsa, sin botellas y sin platito pastelero de fiesta infantil.

Con información de Reforma