El Parlamento debatirá la visita de Trump a Reino Unido

UK

Gracias a una petición firmada por aproximadamente 1.5 millones de personas en el Reino Unido, el Parlamento tendrá que debatir si se cancelará la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, programada a ese país el próximo 20 de febrero. Esta petición fue motivada por las distintas acciones xenófobas y discriminatorias del presidente Trump contra la comunidad musulmana, particularmente por la orden ejecutiva firmada la semana pasada en donde vetó la entrada a su país a ciudadanos de países de mayoría musulmana, específicamente Siria, Yemen, Irak, Irán, Libia, Somalia y Sudán.

Esta acción ha tenido reacciones de rechazo no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo, ya que abiertamente se está implementando una política discriminatoria con base en principios religiosos, recordemos que en la orden ejecutiva se señala entre otras cosas que se dará preferencia a los refugiados cristianos sobre los musulmanes. Para muchos países, incluyendo a Reino Unido, dichas medidas además de xenófobas y discriminatorias, podrían resultar contraproducentes para la seguridad internacional, debido a que abren la puerta a que organizaciones terroristas como ISIS tengan mayor facilidad de reclutamiento de efectivos para sus filas, para decirlo de otra forma, las políticas de Trump están haciéndole la tarea a organizaciones como el Estado Islámico.

Recordemos que en Reino Unido las campañas de recaudación de firmas tienen efectos legales, ya que cualquier petición que rebase las 10 mil firmas obtiene una respuesta gubernamental y, aquellas que rebasan las 100 mil firmas son atraídas automáticamente por el Parlamento para ser llevadas a debate. En ese sentido, la campaña para cancelar la visita de Trump tuvo efectos legales ya que superó por más de diez veces el número de firmas requeridas, de ahí que el Parlamento tenga que discutir si se cancela la visita o se reduce su estatus, es decir, si se le quita el nivel de visita de estado, al hacer esto, la reina no recibiría a Trump durante su estancia.

Ante esta actitud de rechazo de la ciudadanía británica hacia el presidente estadounidense, el gobierno respondió defendiendo la visita por medio de su Ministro de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, quien señaló que la visita debe llevarse a cabo ya que el invitado es el jefe de estado del “aliado más estrecho e importante” del Reino Unido. Además señaló que no lleva a nada la satanización de ese personaje, ya que se puede obtener todo lo contrario a lo que se busca; recordemos que Johnson, así como muchos funcionarios del gobierno de la Primera Ministra Theresa May, son partidarios del llamado Brexit “duro”, que no es otra cosa que una versión muy similar, aunque no tan radical como la de Trump respecto a temas de migración y seguridad fronteriza.

Difícilmente la visita de Trump a Reino Unido podría ser cancelada debido a que podría generar tensiones diplomáticas entre ambos países, de tal forma, lo más probable es que de ratificarse la petición por el Parlamento, se le quitaría el estatus de visita de estado. Recordemos que las visitas de estado en el Reino unido son altamente protocolares, ya que la reina hospeda dos noches al visitante en el Palacio de Buckingham, en una de ellas ofrece un gran banquete al que se llega en carroza acompañado de la monarca a través de una avenida El Mall, la cual está ornamentada con banderas del país visitante; en ese sentido, al quitar el estatus de visita de estado, Trump solo se reuniría con personal del gobierno británico y por supuesto con la Primera Ministra. (Vía: The Telegraph)