Vivir con el salario mínimo es literalmente imposible

Según cifras del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), alrededor de 7 millones de personas en el país perciben un ingreso equivalente a un salario mínimo. ¿De verdad pueden llevar una vida meramente con ese ingreso?

El día de ayer el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) determinó un ajuste del 10% al salario mínimo a partir del próximo primero de diciembre, lo cual representa un incremento de unos 8 pesos; pasando de 80.04 a 88.36 pesos por día, lo que equivale a un salario mensual de 2 mil 650 pesos mensuales. Tenemos entonces que el incremento del mínimo fue 4% mayor al de la inflación anual que es del 6.3%, según datos del Banco de México.

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), este incremento al salario mínimo cubre apenas el 92% del monto necesario para alcanzar la línea de mínima bienestar, la cual, para cubrirse al 100% debería de ser de un salario diario de 95 pesos, es decir, de 2 mil 850 pesos al mes.

Sin embargo, ver las cifras a un nivel macro puede impedir percibir su impacto cotidiano. Hagamos un ejercicio concreto: observemos qué bienes y servicios puede adquirir alguien que percibe 2 mil 650 pesos mensuales; respondamos si auténticamente es posible vivir solamente con el salario mínimo.

Esta persona que gana el día de hoy 80.04 pesos difícilmente podría vivir el CDMX, donde la renta promedio más baja es de 2 mil pesos (en 2016) en la delegación Venustiano Carranza; así que la opción más viable sería vivir en el Estado de México. Por ejemplo, monitoreando precios de rentas en el Edomex encontramos un departamento en el municipio de Chimalhuacán, a un precio de mil 200 pesos mensuales limitado a 2 personas, es decir, si se tratara de una familia con un hijo el precio aumenta, por tanto estamos hablando de un estimado de renta de entre mil 500 y 2 mil pesos al mes.

Pensando que esta persona o jefe de familia vive en Chimalhuacán, pero labora en CDMX, el gasto diario en transporte sería de aproximadamente 50 pesos, lo que al mes representa mil pesos.

“Alguien con el salario mínimo gasta el 83% de su salario solamente en vivienda y transporte”.

Pensando que esta persona paga una renta de mil 200 pesos mensuales (la mínima), más otros mil pesos invertidos en transporte, tenemos que hasta el momento ha gastado 2 mil 200 pesos solo en techo y transporte, más el 83% de sus ingresos. Recordemos que hasta el más obtuso asesor financiero recomienda no gastar más del 30% del salario en vivienda. Sin embargo, apenas empieza lo verdaderamente ominoso:

Esta persona tendría disponibles solamente 450 pesos al mes para alimentos; 15 pesos diarios ya sean para él o para su familia. Así que su dieta se reduciría a tortillas, cuyo precio es de 14 pesos el kilo, en promedio una persona consume al menos un kilo a la semana, que es lo equivalente a 56 pesos mensuales.

El chile serrano, cuyo precio es de 18.50 el kilogramo; cebolla, cuyo precio es de 15.50 pesos el kilogramo, que son alrededor de 3 a 4 cebollas dependiendo del tamaño, una familia de 3 integrantes consumiría mínimo 2 kilos a la semana (120 pesos mensuales); tomate saladet cuyo precio por kilo es de 13 pesos a cambio de unos 5 a 6 tomates, una familia mínimo consume 2 kilos de tomate a la semana (104 pesos al mes). 

Hasta el momento, la persona o la familia han gastado entre 200 y 300 pesos solo en tortillas, chile, cebolla y jitomate. Todavía esta persona tiene disponibles entre 150 y 200 pesos. ¿Cómo distribuir ese gasto en proteínas sin morir casi literalmente de hambre?

Podría comprar además un kilo de frijoles que esta a alrededor de 28 pesos el kilo; un kilo de arroz a 15 pesos el kilo; medio kilo de carne a 75 pesos y un kilo de piezas de pollo a 40 pesos el kilogramo. (Vía: Sagarpa)

¿Ustedes creen probable hacer una despensa con 450 pesos al mes?

Lo más probable entonces, es que esta persona o esta familia consuma de proteína huevo y leche. El huevo cuesta en promedio 28 pesos el kilo y el litro de leche de fórmula es de 15.90 pesos. Sin embargo, el consumo de estos productos también sería limitado tomando en cuenta el monto disponible para alimentos.

Si se tratara de una familia con al menos un hijo, es poco probable que se pudiera comprar carne, debido a que se tendrían que cubrir los gastos de por lo menos el transporte a la escuela y cada año de útiles escolares y uniformes.

A todo esto habría que agregar servicios básicos como gas, luz y agua; tampoco estamos contando entretenimiento.

Como podemos ver, es literalmente imposible satisfacer las necesidades más básicas de una persona con el salario mínimo, ahora, la situación empeora cuando se trata de una familia; las probabilidades de que una persona salga de esa condición de pobreza es improbable, ya que las oportunidades son nulas.