Trump busca poner arancel a las importaciones de acero y aluminio

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insiste en tratar de imponer un modelo económico similar al de los años sesenta y setenta del año pasado, ya que busca revivir industrias y prácticas comerciales que ya no tienen que ver con las dinámicas actuales del sistema económico, lo que tarde o temprano le puede cobrar factura.

Su ignorancia en temas económicos la conocemos todos y giran en torno a impulsar políticas de proteccionismo comercial bajo el argumento de los déficits comerciales y el debilitamiento de ciertas industrias son producto de los abusos de otros países hacia Estados Unidos.

acero EU

En la lógica de lo que se conoce como “Trumpconomics“, el déficit comercial que tienen con otros países no se debe a su política económica enfocada al gasto y el consumo, sino a un abuso de ellos, tampoco, el hecho de que la industria de transformación se haya debilitado no se debe a la transición de la economía estadounidense al sector terciario y cuaternario, sino a que otros países le robaron los trabajos a los estadounidenses.

Decimos esto porque la administración Trump busca imponer aranceles a las importaciones de acero (25%) y aluminio (10%) de Estados Unidos, según él, para revivir una industria que lleva muerta más de 30 años en ese país. Recordemos que el debilitamiento de esa industria se dio por la transición económica hacia el sector terciario, lo que produjo que las empresas de ese sector cerraran y se mudaran a otros países, sin embargo, ese proceso no eliminó la demanda de la materia prima, por lo que se empezó a importar de países como China y Alemania.

Aranceles acero aluminio EU

Respecto al arancel, Trump ha señalado que es para regresar los empleos perdidos en esa industria, pero, eso no es más que una falacia ya que esos trabajos fueron repuestos en otros sectores de la economía, de hecho, actualmente Estados Unidos vive un periodo de “pleno empleo”, ya que sus niveles de desempleo se encuentran por debajo del 4%. En ese sentido, lo único que va a suceder es que los precios del acero y el aluminio se eleven por el gravamen y, lo acaben pagando los consumidores estadounidenses, es decir, medidas como estas podrían meter presión a la inflación, la cual de por sí está en riesgo de aumentar más de lo previsto por los niveles salariales de ese país.

Los países más afectados por esta medida podrían ser: China, Alemania, Brasil, Rusia, Venezuela y Hong Kong, quienes son los principales exportadores de esas materias primas hacia Estados Unidos. Es probable que estas medidas sean respondidas, ya sea con aranceles a exportaciones de Estados Unidos o bien, con reducciones en la cooperación en temas de seguridad con ese país.

El simple anuncio de esta medida hizo reaccionar a la bolsa de Nueva York de manera negativa, solo en índice Dow Jones cayó 400 puntos por la percepción de riesgo de una posible guerra comercial. (Vía: Reforma)

 

 

Por: Redacción PA.