¿Hay que prepararnos para la cancelación del TLCAN?

A pesar de que las declaraciones y amenazas de Donald Trump valen literalmente 10 centavos, el gobierno mexicano no descarta la posibilidad de que pueda haber una ruptura definitiva en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Tanto los mercados, como los negociadores de Canadá y México parece ser que han entendido que la estrategia de Trump es la intimidación, ya que los efectos deseados de esas posturas cada vez más rinden menos efectos.

Es decir, fuera de los 40 caracteres de declaraciones de Trump, ningún representante de Estados Unidos se ha levantado de las mesas de negociación del acuerdo comercial. Sin embargo, Trump por sí mismo tiene la facultad de activar el artículo 2205, el cual denuncia el tratado y le da un plazo de 6 meses para hacer efectiva la salida del acuerdo comercial.

La activación de dicho artículo, metería presión a los negociadores de Canadá y México, ya que podría ser que Estados Unidos busque llegar a un acuerdo exprés que lo beneficie. Sin embargo, el secretario del Trabajo, Ildefonso Guajardo, ha señalado que México tiene muy claro que en ese contexto, optaría por salir del tratado, ya que no se sentará a negociar a “cualquier precio”.

En ese sentido, Guajardo señaló que hay que mantener latente un escenario económico para México sin TLCAN. Dicho escenario tendría estos 3 aspectos: en primer lugar, México podría exportar a Estados Unidos el 50% de sus mercancías sin el esquema de preferencia; la otra mitad tendría tarifas de nación más favorecida con un 3% en importaciones y 4.7% en exportaciones; finalmente, los productos como vehículos pesados tendrían cuotas arancelarias de más del 25%.

Es decir, la relación comercial entre México y Estados Unidos en un escenario sin TLCAN estaría regida por las reglas de la Organización Mundial de Comercio. Respecto a los resultados de la primera ronda de las renegociaciones, Guajardo señaló que fue fructífera y exitosa, pero que, espera que los siguientes encuentros sean más ríspidos, sobre todo cuando se traten temas como el déficit comercial, el capítulo 19 y el tema salarial.

Además, añadió que en las siguientes rondas de negociación se tratarán los temas que comprenden las telecomunicaciones, las PyMES y el mercado laboral; en el último es donde podría empezar el conflicto. A pesar de las acciones de Donald Trump, las negociaciones del tratado han ocurrido con total normalidad, ya que la economía de la región ya le da poco crédito a las amenazas por redes sociales, además de que se sabe, que el presidente tiene presiones internas, ya que los intereses de muchos sectores están en juego en este tratado.

Un escenario sin TLCAN impactaría directamente a la economía mexicana, sin embargo, también obligaría a México, tanto a diversificar su mercado con otras partes del mundo, como a fortalecer su mercado interno. En fin, sería complicado, pero tampoco el fin del mundo. (Vía: Milenio)