Se reducen expectativas de crecimiento económico para 2017

El mes de septiembre no fue precisamente uno que aclarara el panorama económico de nuestro país para el corto y el mediano plazo. Internamente sufrimos dos fuertes sismos que afectaron a los estados de Oaxaca, Chiapas, Morelos, Puebla y Ciudad de México, se estima que los daños económicos ascienden a unos 36 mil millones de pesos.

Externamente hubo un evento particular que impactó nuestra economía, este tuvo que ver con el anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) respecto a su política monetaria con tendencias alcistas en la tasa de interés.

Estos eventos endógenos y exógenos a nuestra economía han cambiado las expectativas de crecimiento para los especialistas consultados por el Banco de México, quienes bajaron los pronósticos de crecimiento económico para este año.

Las cifras más pesimistas bajaron las expectativas de 2.16% a 2.1%, es decir, bajaron 0.06 puntos porcentuales la expansión de nuestra economía para este año.

Asimismo, los pronósticos para la inflación son poco alentadores, ya que se prevé que esta siga manteniéndose en niveles que duplican la media del rango establecido por el banco central que es de +/- 1 punto sobre el 3%; específicamente, estamos hablando de que ahora se estima una inflación de 6.3%, que es 0,06% más de lo que se calculó semanas antes de los sismos y el anuncio de política monetaria de la FED.

Por otra parte, respecto a los mercados cambiarios, los especialistas consultados por Banxico bajaron los pronósticos para el tipo de cambio peso/dólar, pasando de un promedio de 18.23, a uno de 18.14 pesos por dólar, lo que significaría una recuperación de nuestra divisa en los mercados internacionales.

A raíz de este entorno complicado, se espera que a final de año el Banco de México continúe con su tendencia alcista en las tasas de interés y que esta pase del 7.02% al 7.04% para finales de este año. La estabilización de la inflación en el rango establecido por Banxico parece que tardará más de lo esperado, ya que se creía que para este mes del año estuviéramos en un proceso deflacionario que acabara por regularizarse en los primeros meses del año próximo.

Finalmente, el mediano plazo también está lleno de incertidumbre, por una parte por las elecciones presidenciales de nuestro país y, por otra parte, por las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), las cuales se encuentran en un momento álgido, ya que Estados Unidos está tomando posiciones cada vez más duras y proteccionistas, por tanto, se encuentra el riesgo latente de que el tratado se rompa en cualquier momento. (Vía: El Financiero)