¿Por qué protestan los taxistas de CDMX contra las tablets?

En los últimos días, taxistas de CDMX han protestado contra el gobierno a raíz de que la Secretaría de Movilidad (Semovi) anunció que a más tardar en diciembre de este año, los 138 mil taxis que circulan en la ciudad están obligados a incorporarse a la plataforma L1bre, la cual busca sustituir el taxímetro por un sistema digital operado a través de tablets. (Vía: El Universal)

Esta plataforma es operada por la empresa Seguros Digitales Lusad, S. de R.L. de C.V., la cual, según la información que ha proporcionado el gobierno capitalino, es la que provee 2 tabletas, una para el conductor y otra para el usuario, así como la plataforma digital para operar los servicios; según Semovi, el negocio de la empresa está en la publicidad que transmite en la tablet del pasajero.

El argumento de las autoridades para operar la transición es que quiere dar elementos a los taxistas para competir contra otras plataformas de transporte privado, tales como Uber, Cabify o Easy Taxi, a través de un servicio que ofrezca seguridad a precios por debajo de su competencia.

La plataforma L1bre mantendrá monitoreada la unidad por la plataforma, además, la tablet ubicada en el asiento del usuario contará con un botón de pánico que estará conectado directamente con el C5 de CDMX.

Todo esto, según el gobierno de la ciudad será proporcionado de forma gratuita a los taxistas y aseguraron también que no modificaría las tarifas.

Hasta aquí todo parece ser sensato y las protestas de los taxistas parecerían no tener mucho sentido, sin embargo, lo del mantenimiento de los costos y las tarifas no es del todo cierto. Y esto podría perjudicar a los conductores.

En primer lugar, los usuarios tendrán que pagar una comisión que va de 5 a 12 pesos según sea la distancia del viaje, dicho cargo es cargado sobre el tiempo aire que el taxista está obligado a tener para usar la aplicación. (Vía: Excélsior)

Es decir, sí hay una modificación en los precios a través de esta plataforma que impacta tanto al consumidor, como al taxista y, que solo beneficia a la empresa operadora de L1bre.

En ese sentido, podemos decir que las protestas de los taxistas son legítimas en el sentido de que el gobierno capitalino ha actuado demagógicamente diciendo que la plataforma les dará mejores utilidades (lo cual es mera especulación); de hecho, podríamos decir que la nueva plataforma de entrada incrementa sus costos de operación ya que añade el insumo del tiempo aire para pagar la comisión de L1bre.

No hay garantía de que los taxistas ganen más con la aplicación, pero sí es muy seguro que gastarán más.

Hasta el momento el negocio es para la empresa operadora de la plataforma y no directamente para los taxistas, quienes al final no tienen garantizado que los consumidores opten por su servicio.

Finalmente, del lado de los consumidores el tema no es el aumento de los precios, ya que de hecho se está pagando más por un servicio que ofrece un valor agregado, en este caso la seguridad, sino la demagogia del gobierno con la cantaleta de que todo se mantiene igual.