Gobierno federal y de CDMX promovieron monopolio de empresa que vende sistemas de alerta sísmica

En una investigación, el sitio Animal Político reveló que tanto el gobierno federal, como el gobierno de CDMX promovieron que una empresa conformara un monopolio en la venta de las alertas sísmicas. Sin una licitación previa, impulsaron a la empresa CIRES-MDreieck y su marca Sarmex, como las únicas alarmas sísmicas autorizadas por la Secretaría de Protección Civil de CDMX.

Es decir, el gobierno eliminó la competencia en el mercado a través de prohibir el uso de otros sistemas de alerta contra los sismos, independientemente de que estos funcionen de manera óptima, lo cual ha promovido la conformación de un monopolio en ese mercado en particular.

La investigación de Animal Político reveló que la Secretaría de Protección Civil de CDMX clausuró varios establecimientos por no contar con la marca autorizada por ellos, a pesar de que los sistemas con los que contaban operaban a la perfección.

Estas prácticas monopólicas impulsadas desde el gobierno se reflejaron el los precios de los sistemas de alarma, ya que en promedio, el precio de una alarma en el mercado es de unos 200 dólares, es decir, menos de 4 mil pesos; sin embargo, la distribuidora CIRES-MDreieck vende su dispositivo marca Sarmex en alrededor de 85 mil pesos.

Este monopolio fue formalizado en 2016 cuando sin licitación alguna, el gobierno de CDMX emitió la “Norma Técnica Complementaria NTCPC-007-SAS- 2016”, en la cual establece que la empresa CIRES-MDreieck es la única autorizada para certificar o validar cualquier sistema de alerta sísmica en la ciudad.

Lo que no queda claro es cómo la empresa obtuvo ese estatus y por qué el gobierno tomó su modelo como el ideal. Parece ser que no hay una explicación satisfactoria, ya que como hemos dicho, no hubo procesos de licitación en donde se estableciera que esa empresa cuenta con el mejor dispositivo y por tanto sería tomado como modelo para certificación, lo cual le permitiría a cualquier empresa que cumpla con dichos criterios de control de calidad, poder vender libremente su producto en el mercado, cosa que evidentemente no ha sucedido.

Este año, fue de nuevo actualizada la norma técnica de protección civil de la capital, ahí fue el gobierno el que invirtió recursos públicos para la creación de una alerta sísmica mucho más eficiente. Dicho sistema fue desarrollado y posteriormente entregado al consorcio CIRES-MDreieck para su operación, sin una fecha de vencimiento establecida.

Esa medida de exclusividad eliminó completamente la competencia de esa empresa, es decir, la instauró como monopolio de ese mercado. Pero dicha empresa no solo recibe recursos por operar la alerta sísmica, sino que también recibe un subsidio del gobierno federal ya que es una asociación civil a la cual se le permitió tener actividades empresariales.

Recordemos que CIRES es una asociación civil que fue conformada en 1989 y que tenía la finalidad de operar el sistema de alerta sísmica, inicialmente en CDMX y luego en estados como Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Es por eso que distintos niveles de gobierno financian a esta organización con recursos públicos, de hecho, son ellos los que establecen el precio de los productos y los momentos en los que tienen que ser modernizados los equipos.

Además la tecnología que utiliza esta empresa fue creada en Estados Unidos y de hecho, el gobierno de ese país hizo público su acceso para que cualquiera pueda fabricarlas. Dicha tecnología, en nuestro país está monopolizada por una asociación civil con fines de lucro.