Estímulos fiscales a la gasolina le pegan a recaudación del gobierno

En México los precios de los combustibles no se encuentran completamente liberalizados, es decir, aunque aparentemente fluctúen con base en los precios internacionales, específicamente en el precio de referencia de Texas, el gobierno todavía puede intervenir en el sistema de precios para amortiguar periodos de volatilidad como el que vivimos actualmente en donde los precios internacionales del petróleo se han ido encareciendo de manera sostenida.

En contextos como este, el gobierno, a través de la Secretaría de Hacienda puede suavizar la escalada de precios por medio de estímulos fiscales del Impuesto Especial para Producción y Servicios (IEPS), el cual es un componente importante en el precio de la gasolina en nuestro país. Es decir, la SHCP baja el impuesto cuando los precios van a la alza, mientras que lo aumenta cuando van a la baja, es por eso que no vemos fluctuaciones violentas en ese mercado a pesar de la volatilidad.

Actualmente el estímulo fiscal de la SHCP es del 43%, lo cual afecta de manera grave la recaudación del gobierno por esa vía y, por tanto representa un golpe a a las finanzas públicas ya que se está manteniendo un precio a costa de recaudación fiscal, lo cual puede entenderse como un subsidio indirecto a esos productos.

Según la calificadora Moody’s, la recaudación por esta vía no es cosa menor debido a que transfiere recursos a las partidas presupuestales de estados y municipios, en ese sentido, una menor recaudación por este rubro podría afectar las finanzas públicas de esos niveles de gobierno.

De hecho, según cálculos de la calificadora realizados con información de la Secretaría de Hacienda, en este año los estímulos fiscales para controlar los precios de la gasolina le costarán a la nación 107 mil 800 millones de pesos, lo cual representa una caída del 8% en la recaudación vía este impuesto.

En su informe, Moody’s señala que esperaba que este año se liberalizaran completamente los precios de la gasolina, que implicaba que el gobierno dejara de intervenir en el mercado vía el IEPS, en parte porque eso estabilizaría las finanzas públicas de los estados y municipios, ya que no habría la volatilidad causada por los estímulos fiscales.

Recordemos que estos recursos van a dar al Fondo Nacional de Participaciones, el cual está regulado por la Ley de Coordinación Fiscal. Dicho Fondo está compuesto por 20% de recaudación federal participable en la recaudación de IVA, ISR y IEPS.

Finalmente, para Moody’s estos estímulos fiscales en el IEPS podrían afectar la liquidez de los gobiernos estatales y municipales, calculan que se podrían traducir en un déficit del 1.5% de sus ingresos totales. (Vía: Reforma)