BMV cancela cotización de acciones de ICA

A la constructora mexicana ICA le llueve sobre mojado, recordemos que desde el año 2015,  ICA suspendió los pagos de su deuda, según su último reporte, presentado en marzo de este año, la deuda de la empresa ascendía 65 mil 652 millones de pesos, de los cuales 32 mil 252 millones de pesos estaban relacionados a pasivos de corto plazo y 32 mil 252 millones a pasivos de largo plazo.

A raíz de este problema de endeudamiento, ICA y sus subsidiarias solicitaron a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) un concurso mercantil con un plan de reestructuración previo. Para que quede claro: en microeconomía, un plan de reestructuración son medidas concretas que son precalificadas por los acreedores de una empresa que ponen un plazo para que el deudor pague parte de sus obligaciones, pero que al mismo tiempo siga operando de manera normal.

A mediados de 2016, como parte de estas medidas de saneamiento financiero, ICA pidió un préstamo a Fintech por 215 millones de pesos con un plazo de pago de 3 años, con una tasa de interés anual del 16%. Dicho préstamo fue garantizado por el 40% del capital social de la empresa, así que, dada la situación actual de la empresa, es muy probable que Fintech haga efectiva la cláusula de garantía. (Vía: El Financiero)

Este plan de reestructuración ha tardado más de lo esperado, ya que el pasado 27 de julio, la constructora mexicana informó a la BMV que retrasaría su informe financiero del segundo trimestre de 2017, cuando el límite para presentarlo era el día siguiente. Un mes después del plazo estipulado por la BMV, ICA sigue sin presentar el informe solicitado.

Por este retraso, el día de hoy, la BMV determinó suspender a ICA del mercado bursátil, esto quiere decir que canceló las cotizaciones de acciones de la empresa en los mercados. Esto complicará mucho más la situación de ICA y sus subsidiarias, ya que al cierre de los mercados la semana pasada, las acciones perdieron casi 2% cotizándose a 1.48 pesos; la cancelación de sus cotizaciones aumentará la incertidumbre de sus acreedores, complicando la reestructuración y el concurso mercantil, ya que de que la BMV active de nuevo las cotizaciones, las acciones seguirán tendiendo a la baja. (Vía: El Financiero)