Aranceles de Trump en acero y aluminio podrían generar guerra comercial con China

La nueva ocurrencia económica de Donald Trump relacionada a imponer aranceles a las importaciones de acero y aluminio podría desatar una guerra comercial entre China y Estados Unidos, en la cual la economía estadounidense lleva las de perder, ya que China no solo es el mayor importador de acero y aluminio del mundo, sino que es el principal productor de estos, acaparando casi la mitad de la producción mundial.

Es decir, China no tiene nada que perder si Trump inicia una guerra comercial en la industria del acero y el aluminio ya que es el mayor productor de esos productos y, además es el mayor importador de estos, en ese sentido, la estrategia de Trump no sería otra cosa que un disparo en el pie.

Por esta razón, para los mercados globales el anuncio de Estados Unidos solo fue visto como una intermitencia, ya que a pesar de que hubo impactos en las acciones de las empresas que compiten con los estadounidenses en Asia, el precio de los metales no mostraron variaciones relevantes: el acero cayó en Shangai 0.7% y el aluminio 0.2%; dichos movimientos son en realidad bastante marginales, ya que los precios de esos metales llevan una tendencia a la alza desde 2011, debido a que China activo una política para reactivar la demanda.

De hecho, el gobierno chino se reunirá la semana entrante para establecer metas en el lado de la oferta de estas materias primas, ya que es parte de los objetivos del plan económico de gobierno del presidente Xi Jinping, quien ha impulsado en los últimos años una modernización de las plantas productoras de aluminio y acero, lo que resultó en que el año pasado, China batiera récords en producción de estos metales.

Según especialistas, es poco probable que se inicie una guerra comercial entre Estados Unido y China, debido a que el gigante asiático exporta muy pocas cantidades de aluminio al mercado estadounidense, por lo que el impacto de estas medidas serían muy bajos.

Finalmente, el que más tiene que perder con esta medida es Estados Unidos, quien actualmente no tiene una industria con la cual competir y, además demanda esas materias primas. Lo que no entiende Trump es que sus políticas proteccionistas solo afectarán a sus consumidores y a su mercado. (Vía: El Financiero)

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