A empacar el súper o servir café: ¿es lo mejor para los adultos mayores?

Esta semana, Starbucks anunció que, gracias a un acuerdo con el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), abrirá una sucursal en la Colonia del Valle en la Ciudad de México que será atendida exclusivamente por adultos mayores. La intención, anunciaron tanto INAPAM como Starbucks, es ‘ampliar esa base de trabajadores’.

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 7.2% de la población tiene más de 60 años. Dentro de se 7.2%, los datos no son nada alentadores: del total, la mitad tiene algún tipo de discapacidad y el 40% vive en condiciones de pobreza; tan sólo 39% tiene acceso a servicios de salud y al menos 1.6 millones de personas mayores de 60 años viven solas o abandonadas. (Vía: INEGI)

Las pensiones de muchos adultos mayores no son suficientes, siquiera, para la vida digna del pensionado. El Inapam lo sabe, pero como institución no puede hacer mucho, más que consolidar acuerdos con empresas y dar oportunidades de trabajo que, antes, eran consideradas primera oportunidad laboral de adolescentes y jóvenes.

INAPAM anuncia posibilidades de empleo para adultos mayores
(Imagen: INAPAM)

Por años, se insistió que México vivía un ‘boom demográfico’: la pirámide poblacional apoyaba el concepto en un país conformado mayoritariamente por jóvenes; sin embargo, de acuerdo a las proyecciones de la UNAM, estamos muy cerca de una crisis para la que, como demuestra el mismo Inapam, no estamos preparados: para el 2050, 30% de la población tendrá más de 60 años.

En un sistema ideal, ningún adulto mayor tendría que buscar una fuente de ingreso para ‘completar’ una pensión insuficiente, menos aún un empleo que, como los empacadores, no tiene ni seguridad social, derechos laborales o reconocimiento legal de las empresas en las que laboran. Pero en México no estamos en un sistema ideal… resulta cuando menos irónico que, de acuerdo al mismo Inapam, los baristas ganarán menos que los empacadores, por ejemplo. (Vía: Economía Hoy)

Japón: la bomba de tiempo demográfica ha estallado

Como apunta Cynthia Ramírez para Letras Libres, la edad promedio del gabinete de López Obrador no sólo es un chiste para los opinólogos, sino una síntoma de algo que comenzará a ser inevitable durante su administración: no sólo los problemas laborales para los adultos mayores, sino también los problemas de salud y epidemiológicos para los que tampoco estamos preparados:

“Los retos en salud que enfrentará el gobierno de López Obrador son enormes. Asumo que la coetaneidad y la edad promedio de su gabinete generarán cierta empatía.” (Vía: Letras Libres)

Todavía no estamos en una situación de crisis demográfica o económica (no los jóvenes, al menos), pero si no nos preparamos para este futuro inevitable, ¿cómo nos va a encontrar?

Por: Redacción PA.