Imagen: Fibonacci Blue/ Flickr.

En la tradicional conferencia de prensa matutina de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el titular de la Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard presentó un plan de apoyo para los migrantes en Estados Unidos, país en el que vive el 97% de los mexicanos en el extranjero.

Los 11 millones de migrantes mexicanos en Estados Unidos son una de las diásporas migratorias más numerosas del planeta, que además envía 30 mil millones de dólares en remesas cada año, según las cifras oficiales.

El 48% de ellos se encuentran en una situación irregular, lo que lo convierte en un grupo vulnerable, 27% son residentes permanentes, 17% cuenta con doble nacionalidad y 8% tienen visas.

Ebrard denunció una actitud “defensiva” en gobiernos anteriores contra los migrantes. El secretario enumeró algunas de las principales demandas de la comunidad, entre ellas, la falta de orientación y representación legal por parte de los consulados, especialmente a los migrantes detenidos.

El funcionario presentó un decálogo para replantear la relación del gobierno federal con esta población: 

“El financiamiento de los consulados se da en gran medida con aportaciones a través de la comunidad, es decir, lo que nos pide el presidente que entendamos en primer lugar es que quienes nos están respaldando financieramente, los contribuyentes que sostienen todo el sistema consular, son las comunidades mexicanas en Estados Unidos y tienen todo el derecho a exigirnos resultados“. 

El decálogo consiste en la defensa de los derechos humanos de los migrantes, la promoción de “la hispanidad” y de los derechos políticos de esta comunidad.

Restaurante mexicano en Los Ángeles, la ciudad con más mexicanos fuera de México. Imagen: Omar Bárcena

Según lo presentó Ebrard, el decálogo abarca los siguientes puntos:

  • Adoptar como eje transversal la atención a los migrantes y se invitará a participar a los gobiernos locales de ambos países.
  • Capacitación y profesionalización de los consultados para apoyar a grupos vulnerables.
  • Ampliación de la red de abogados y organizaciones para la defensa de los derechos de los migrantes.
  • Promoción cultural de la identidad mexicana entre las diferentes generaciones de migrantes y las aportaciones que han hecho a la cultura estadounidense. 
  • Reforzamiento de los programas de salud, educación y deporte. 
  • Creación de nuevos mecanismos financieros que permitan la participación migrante en proyectos regionales y del gobierno federal.
  • Integración de más funciones y nuevos destinos al programa de consulados móviles.
  • Empoderamiento de las comunidades de migrantes mediante al reconocimiento de su importancia para ambos países.
  • Establecimiento de un programa anual para reconocer a los mexicanos residentes en el extranjero más destacados.
  • Homologación del marco actual de derechos humanos de México, como la inclusión de lenguas indigenas en trámites oficiales o el reconocimiento del matrimonio igualitario, en los procesos burocráticos de los consulados.
  • Implementación de consultas a la comunidad migrante para conocer sus opiniones respecto a los planes del gobierno federal.