“Venezuela atraviesa una profunda crisis humanitaria”: Humans Right Watch

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Human Rights Watch realizó un estudio en 6 estados de Venezuela y en la capital, Caracas, que los llevó a la conclusión de que el país enfrenta una severa crisis humanitaria por escasez de medicamentos y alimentos, a la que el gobierno no ha sido capaz de responder de manera eficaz, en cambio, su respuesta ha sido inadecuada, ineficaz e incluso represiva.

Según el estudio, el gobierno ha negado la existencia de una crisis y no ha articulado políticas que ayuden a mitigar la crisis; han tomado acciones muy limitadas para obtener la asistencia humanitaria internacional que tanto necesitan y que podría mejorar los resultados de sus casi nulos esfuerzos.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el príncipe Zeid Ra’ad Al Hussein, en septiembre de 2016, señaló que Venezuela ha experimentado un “drástico deterioro en el disfrute de los derechos económicos y sociales, a la vez que se propaga el hambre y se produce un brusco deterioro en la atención de la salud”.

En mayo de 2016, Nicolás Maduro pidió al Tribunal Supremo que bloqueara una ley adoptada por la Asamblea Nacional que podía llegar a haber facilitado la asistencia humanitaria de organismos internacionales y autorizado el envío de medicamentos del exterior.

Por otro lado, ha amenazado a médicos y enfermeras que han narrado su situación a medios de comunicación, ha detenido, golpeado y prohibido la participación en futuras protestas a ciudadanos comunes que buscan conseguir medicinas o atención médica segura.

El problema de la escasez de medicamentos se ha agravado desde el año 2014, en el que representaba el 55%: este año representa el 76% y en insumos tan básicos como los antibióticos, antiepilépticos, anticonvulsivos, miorrelajantes o analgésicos, pero también de guantes, gasas, agujas, bisturíes, alcohol, soluciones intravenosas o suturas quirúrgicas.

El Presidente de la Federación Farmacéutica de Venezuela calculó que 85% de los medicamentos que deberían encontrarse en farmacias privadas, simplemente no están disponibles.

El problema por escasez de alimentos también es grave y solo hace crecer al número de personas que pudiesen llegar a necesitar de atención médica; 87% de las familias de bajos ingresos entrevistadas por Human Rights Watch tienen dificultades para conseguir alimentos, el 12% hace únicamente 2 comidas al día (Vía: Human Rights Watch).

 

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