Norcorea le dijo a Seúl que le dijera a EE.UU. que está lista para empezar a platicar sobre desarme nuclear

Luego de una junta de dos días en Pyongyang, diplomáticos de Corea del Sur informaron que sus homólogos de Corea del Norte están dispuestos a comenzar pláticas con Estados Unidos para su desarme nuclear.

¿Recuerdas cuando en la secundaria tus ex-amigos te informaban de lo que hacías a través de alguien que le decía a alguien que le decía a alguien?, ¿o cuando te cortaron a través de alguien que le dijo a alguien que le dijo a alguien que te dijera? Pues justo así, pareciera, se está dando el acercamiento entre Corea del Norte y Estados Unidos, a través de Corea del Sur.

Después de meses de tuits idiotas y carentes de sentido común de Donald Trump y de ejercicios militares y pruebas atómicas de Pyongyang, después de centenares de expertos que analizaron lo que podría ocurrir en las primeras horas de una guerra entre el pequeñísimo (y aisladísimo) país comunista y Corea del Sur… Después de unos juegos olímpicos de invierno, parece ser que se avecina no guerra, sino, por lo menos, negociaciones, diálogo y la promesa abierta de paz (momentánea) entre los dos países. (Vía: New York Times)

De acuerdo a Chung Eui-Yong, jefe de la oficina presidencial de Corea del Sur de Seguridad Nacional, Pyongyang está dispuesta a iniciar negociaciones con los Estados Unidos para lograr su desarme nuclear.

Esta es, quizá, la noticia internacional más importante de la semana (si no es que de lo que va del año) si no fuera por un chantaje obtuso y mal planeado de Trump.

Después de 11 años de que un político de Seúl no pisaba Corea del Norte y que, desde 2011, no se han reunido los jefes de Estado, la esperanza (aunque sea dicha por alguien que le dice a alguien) de una negociación es algo que no debería de pasar desapercibido. (Vía: Vox)

Reunión entre Corea del Norte y del Sur puede llevar a desarme
Reunión entre Corea del Norte y del Sur puede llevar a desarme

Corea del Norte está condicionando las pláticas, según Seúl: para que éstas puedan ocurrir, Estados Unidos y Corea del Sur tienen que dejar de realizar sus ejercicios militares y navales en la península, una petición que en repetidas ocasiones ha sido ignorada porque, según el otro lado, éstos son, en sí mismo, una medida de disuasión frente a Pyongyang.

Aunque, en niveles de fuerza, la situación está en las mismas, por lo menos en público parece que las cosas que van, poco a poco, solucionando… Eso, claro, hasta que Trump llegue a destruirlo todo.

Por: Redacción PA.