¿Cómo es perder a un ser querido por el coronavirus?

Conrad solo tenía 39 años, era saludable y no tenía antecedentes médicos, por lo que nadie le quiso hacer la prueba inicialmente
Imagen: D.Sinova

Conrad Buchanan tenía 39 años, era DJ en Fort Myers, Florida, y el 14 de marzo, el mismo día que debía viajar con su esposa, Nicole, y su hija, Skye, de 12 años, se levantó con fiebre y el cuerpo cortado. Para el 26 del mismo mes, falleció. Sólo unos días antes le habían diagnosticado COVID-19.

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En Florida, hasta el 3 de abril, las autoridades estadounidenses han registrado cerca de 9 mil 200 contagios del coronavirus; es uno de los estados más afectados en Estados Unidos por la pandemia. El caso de Buchanan es uno de los 163 que han culminado en la muerte.

Fue ese 14 de marzo cuando comenzó a sentir los síntomas, documentó el medio Wake Up Call. Ese mismo día comenzó a sentir más dolor en el cuerpo y nausea, por lo que le hicieron pruebas para ver que no tuviera influenza. Dio negativo, por lo que su médico de cabecera le pidió que se hiciera la prueba para ver que no fuera coronavirus.

Buchanan tenía solo 39 años, no tenía problemas de salud previos y no había salido de su país en días recientes, por lo que nadie quiso hacerle la prueba.

Para el 19 de marzo, ya presentaba tos y diarrea muy grave, explicó Nicole a Wake Up Call. En esas condiciones, finalmente, pudo hacer lo revisaron para ver que no fuera coronavirus. El 21 de marzo recibió los resultados: dio positivo.

Conrad y Nicole. Imagen: Wake Up Call

El Departamento de Salud del estado le ordenó quedarse en casa e ir al hospital únicamente cuando tuviera problemas para respirar.

Para el mismo 21 de marzo, tenía tanto dolor por la tos y el cuerpo cortado que no podía ir por su cuenta al baño. Nicole sabía que era momento para llevarlo al hospital.

“Para el domingo, podía ver que se le estaba complicando respirar. Le seguía diciendo que debíamos llevarlo al hospital y me decía cuánto miedo tenía de que eso pasara”, comentó Nicole a Wake Up Call. “Pero su pulso estaba bajo –84, muy cerca del mínimo antes de complicaciones en órganos– y supe que debía llevarlo”.

Nicole llevó a su esposo al Gulf Coast Medical Center, en Fort Myers, Florida. Conrad todavía podía hablar y le dijo al equipo de la sala de emergencia que Nicole debía entrar con él, pues le daba miedo. Nicole estacionó el carro, pero cuando regresó a la sala, ya no la dejaron entrar.

Nicole quedó en vilo. Nadie le decía nada y el hospital estaba completamente cerrado a personas que no estuvieran enfermas o personal médico. Una hora después le informaron que fue entubado y le pusieron un ventilador. Era el protocolo, agregó el doctor.

Conrad tuvo una embolia pulmonar esa misma noche. Esto dañó su pulmón y el lado derecho de su corazón.

Imagen: Gulf Coast Medical Center

Finalmente, Nicole logró entrar al hospital, pero no la dejaron tocar ni estar en la misma habitación que Conrad. Una enfermera le puso un teléfono al oído para que ella le pudiera hablar.

“Para ese momento, estaba médicamente sedado y paralizado”, comentó Nicole, quien le pidió a la enfermera que la mantuviera al tanto.

Era el jueves 26 de marzo cuando la enfermera finalmente marcó. Le informó que los niveles de oxígeno habían bajado hasta 40 y ya tenía daño cerebral.

“Sabía que esa no era la vida que él quería”, aseguró Nicole. “Él siempre le cantaba ‘Three Little Birds’ –de Bob Marley– a nuestra hija, así que cuando la enfermera nos puso en el teléfono con él, le pudimos cantar esa canción mientras nos dejaba”.

Conrad falleció a las 17:45 horas en el centro médico.

Ahora, Nicole busca que le entreguen la autopsia de Conrad y dejen que vea su cuerpo. Ella asegura que ni siquiera han revisado el cuerpo de su esposo y quieren declararlo como muerte por causas naturales.

“Todos tienen miedo. Ni siquiera me querían hacer la prueba a mí y estuve 16 días con él en la casa”, se quejó Nicole. “Finalmente me hicieron la prueba y salí positiva, pero mis únicos síntomas es que perdí el olfato y no me sabe nada. ¿Por qué él murió pero yo estoy bien?”

Nicole finalmente presentó una queja ante el Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Ellos le marcaron y le dijeron que solo están haciendo autopsias en 5% de las víctimas del COVID-19.

Estados Unidos, con 239 mil contagiados, ha registrado más casos que ningún otro país en el mundo y más de 5 mil personas han muerto por esta pandemia. Sin embargo, el mundo ya está cerca del millón de casos y más de 50 mil personas han fallecido por lo mismo, según las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 3 de abril.

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