Ni Zika ni Ébola, esta es la siguiente amenaza para la salud mundial: garrapatas

Aunque por todos lados hemos escuchado la peligrosidad del Zika y el Ébola, puede que esas dos enfermedades no sean el principal enemigo a vencer en el futuro. Mientras se reúnen esfuerzos para reducir los casos mortales de ambas, existe un animal que puede ser incluso más peligroso: las garrapatas.

Estos pequeños arácnidos, famosos por inflarse después de extraer sangre por su condición hematófaga (o sea que comen, evidentemente, sangre), no son peligrosos por sí mismos, pero todo lo que los rodea puede ser potencialmente mortal. Escencialmente, la alarma que generan estos pequeños animales es que cargan consigo una gran cantidad de agente patógenos para el humano.

Para desventura de todos, no han sido ampliamente estudiadas hasta recientes fechas. La primera vez que se les analizó con detenimiento fue en 1975, cuando se descubrió que Síndrome de Lyme es provocado por los microorganismos que cargan en su cuerpo. Así mismo, y a partir de ese momento, se han encontrado cada vez más especies de garrapatas, aumentando sus posibilidades de representar un peligro para México y el mundo.

Lo que también marca un punto de revisión importante es el cambio en los ecosistemas donde habitan. El cambio climático ha ocasionado que las áreas donde se encuentran se expandan. Los inviernos menos crudos y los veranos cálidos en las regiones húmedas, así como las grandes urbes con climas casi controlados, han logrado que se les encuentre en áreas donde antes era imposible.

Las enfermedades que se les atribuyen son, primero, el Síndrome de Lyme, la Babesiosis, provocada por un protozoario llamado Babesia, la fiebre hemorrágica de Congo-Crimea y la más alarmante: el SSFT (Síndrome Severo de Fiebre con Trombositopenia), que fue descubiera por primera vez en 2009 en Asia y es potencialmente moral y hasta el momento incurable.

https://www.youtube.com/watch?v=AEMLNbKdDMY

Todos estos factores de riesgo hacen pertinente el estudio a fondo de las garrapatas, pero al mismo tiempo hacen menester el revisar que lo que ha ocasionado esto es la injerencia humana en factores climático y ambientales, haciendo cada vez más peligroso un insecto que por sí mismo no lo es y que, por sí mismo, no tendría que tener tanta presencia en el mundo.

Con información de: The Guardian

Publicidad