Beneficios de la dieta mediterránea están asociados a las condiciones socioeconómicas

Una investigación realizada en Italia por el Instituto Neurológico Mediterráneo (Neuromed) y publicada en el International Journal of Epidemiology  buscó establecer los beneficios que tiene la dieta mediterránea, famosa por reducir los riesgos de muerte por cuestiones relacionadas al sistema cardiovascular.

El objetivo de la investigación buscó establecer los efectos que tiene la dieta mediterránea en distintos grupos socioeconómicos. Metodológicamente, tomaron una muestra de 18 mil 991 hombres y mujeres de de 35 años hacia arriba, de la región de Molise en Italia, la cual fue monitoreada por un lapso de 4 años. La población fue dividida por indicadores socioeconómicos relacionados al ingreso (euros/año) y nivel educativo.

Los resultados arrojaron que durante el lapso de 4 años de monitoreo, hubieron un total de 252 muertes relacionadas a cuestiones cardiovasculares. De ese total, hubo una correlación entre el puntaje de dieta mediterránea y la reducción de riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular, es decir, un incremento de dos puntos de este índice de puntaje en la dieta redujo en un 15% los riesgos de muerte por enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, la investigación arrojó que el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares cambia según el estrato socioeconómico. Por ejemplo, los niveles de peligro, establecidos por el Hazard Ratio, que es el cociente de dos tasas instantáneas, son menores entre las personas con mayor nivel educativo (HR=0.43; 0.25-0.72) frente a los de menor escolaridad (HR=0.94; 0.78–1.14).

Es decir, lo que tenemos es que los efectos de la dieta mediterránea son mayores entre estratos con mayor educación y con mejores ingresos. Las causas son muy sencillas: las personas con mayores ingresos tienen acceso a una dieta mucho más diversificada en el sentido de que incluyen distintos tipos de frutas, vegetales, cereales, carnes, lácteos, alcohol, grasas y leguminosas.

En ese sentido, la investigación estableció que más que la dieta mediterránea en sí misma, es la diversificación de esta y la calidad de los productos consumidos lo que reduce los riesgos de enfermedades y muertes relacionadas al sistema cardiovascular. Además de esto, el estudio arroja pistas sobre la disparidad en las condiciones de salud y alimentación entre personas con distintos niveles de ingreso.

Lo que observaron con esta investigación es que a pesar de que la dieta mediterránea se ha expandido entre los distintos estratos sociales, esta no tiene los mismos beneficios para todos, como decíamos esto responde a que los estratos con menores ingresos no adquieren alimentos de la misma calidad, esto supone que dichos alimentos tienen menor valor nutricional que los que tienen acceso los estratos con mejores ingresos.

 

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