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Madre cubre cuerpo de su hijo con cobijas y bolsas en la TAPO, buscaba regresar a Puebla a sepultarlo

Silvia fue descubierta en la TAPO con el cuerpo de Miguel

La madrugada del domingo, elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) encontró a Silvia Reyes Batalla, sentada en una banca en la Terminal de Autobuses TAPO a la espera de un camión para Puebla. En sus brazos, envuelto en cobijas y bolsas, el cuerpo de su hijo, Miguel.

Silvia informó a las autoridades que su hijo había muerto apenas unas horas atrás, después de una enfermedad que padeció por meses; su historia fue corroborada por Alfonso Refugio Domínguez, un hombre con el que iba a viajar de vuelta a Puebla, donde Silvia tenía pensado enterrar a su hijo.

Los elementos de la SSP-CDMX llevaron a Silvia y el cuerpo de su hijo al Ministerio Público cercano a la TAPO, donde se está investigando las causas de la muerte de Miguel y por qué la madre no reportó su muerte a las autoridades. (Vía: Excélsior)

En México no se tiene un número claro (ni preciso) del número de niños que no tienen acta de nacimiento; en el 2015 eran poco más de 4 millones y la mayoría estaban concentrados en la zona suroeste del país (los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas), pero también un alto porcentaje de niños en situación de calle tampoco tienen actas de nacimiento.

Que un niño no tenga un acta de nacimiento no sólo implica que, para el Estado, no existe, sino que, también, demuestra las terribles condiciones de olvido, negligencia y precariedad en las que viven sus padres. Esos niños no nacen en un hospital, sino en situaciones de riesgo para la madre y el niño, lo que no se registra para los números oficiales del gobierno. (Vía: UNICEF)

La enfermedad de Miguel y la intención de Silvia de llevarlo de vuelta a Puebla es tan sólo un caso dentro de muchos más de personas que carecen de los derechos más básicos: vida y nombre.

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