Uber y otras apps han dado millones a la CDMX pero ésta no quiere transparentar su uso

Uber y otras apps de servicios de transporte como Cabify y Easy Taxi han entregado al gobierno de la Ciudad de México el 1.5% de cada viaje que has realizado con ellos, sin embargo, no hay forma de saber a ciencia cierta cuánto dinero es y qué se ha hecho con él porque, argumentan las autoridades, es un ‘fideicomiso privado’.

Fideicomiso de Uber en CDMX no es transparente: Fundar

La lucha por la transparencia en el uso de los recursos públicos ha sido larga, tortuosa y llena de terminajos legales que, las más de las veces, han frenado la intención última de todo: que todos sepamos que se hace (y dónde queda) hasta el último centavo del dinero público.

Según el Centro de Análisis e Información Fundar, esa lucha no ha logrado llegar a los fideicomisos pues la gran mayoría no son transparentes, están ‘bloqueados’ o son administrados por bancos privados.

En alguna de esas tres categorías está el Fondo para el Taxi, la Movilidad y el Peatón: un fideicomiso de la Secretaría de Movilidad (Semovi) a través del cual, supuestamente, el cobro de 1.5% de cada viaje de apps como Uber serviría para mejorar, bueno, eso: movilidad en la CDMX.

Según la página de Uber, tan sólo esa app ha entregado a Semovi y a ese fideicomiso “más de 200 millones de pesos” hasta enero de 2018. Esa es la única pista de cuánto dinero podría estar en esa bolsa.

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A pesar de varias solicitudes de transparencia de Fundar y periodistas, no se sabe más porque la Semovi ha recurrido al mismo argumento: es un fideicomiso privado, sin embargo, en Fundar opinan diferente:

“Independientemente de que los recursos estén integrados por patrimonio privado o que quienes lo conforman sean dependencias privadas si los intereses afectan a la ciudadanía pues evidentemente tiene que ser público, explicó Sarahí Salvatierra, investigadora de Fundar a Reforma.

Curiosamente, esta vez ni Uber ni Cabify tienen culpa de nada: al parecer han hecho sus aportaciones y han subido los niveles de exigencia que tanto la ley como sus usuarios les han pedido luego de casos tan terribles como el de Mara Castilla.

El problema, ahora, está en los mecanismos y vacíos legales que permiten que el dinero de todos esté oculto, sin que sepamos para qué o a quién sirve.

Por: Redacción PA.