A falta de seguridad para taxistas, usan WhatsApp

Los taxistas de la CDMX no gozan de las condiciones de seguridad necesarias, por lo que han necesitado buscar opciones para ello. Al margen de las políticas públicas, han decidido comenzar a usar WhatsApp para este fin.

Esto lo lograron a través de la coordinación entre las diferentes agrupaciones de taxistas a lo largo de la CDMX. Estas se dividieron en 80 diferentes regiones, que se reparte a lo largo y ancho de toda la capital mexicana.

La iniciativa, pensada únicamente para protegerse entre sí, lleva el nombre de Clave 2000 y opera íntegramente a través de WhatsApp. En realidad no tiene ciencia ni complejidad alguna, son solamente conversaciones grupales a través de la aplicación.

Los taxistas que integran esta red se comunican a través de un sistema de claves y códigos cortos que informan de diferentes situaciones que se dan en torno a las unidades y los operadores.

Según testimonios de El Universal, los choferes han logrado prevenir situaciones de riesgo para su compañeros simplemente con un mensaje. Mediante una nota de voz, la unidad identificada como “Tx” informó de un auto que lo perseguía, aparentemente con un arma de fuego abordo, por lo que otras cuatro unidades llegaron al lugar para escoltarlo fuera de la zona hasta perder al otro auto.

No solo esto ha evitado el uso de Clave 2000. También han podido prevenir situaciones de riesgo cuando se sospecha de algún pasajero, haciendo que otras unidades cercanas den seguimiento a los viajes cuando abordan personas que pretenden robar o asaltarlos, así como usuarios en estado de ebriedad.

Sin embargo, esta inciativa parte solo de los choferes. No tiene ninguna relación con las autoridades, que no han logrado dar la certidumbre a los choferes, a pesar de que en 2017 se registró el mayor índice de robo de automóviles, según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Los taxistas de la capital han enfrentado una crisis sin igual, que puede no traducirse de manera directa en sus ingresos, pero sí en la imagen que tienen frente a los consumidores.

Uber y su servicio libre de intercambio monetario físico ha logrado dar mayor seguridad a los usuarios, pero también este sistema ha tenido varios incidentes en los que tampoco puede asegurar la integridad de choferes o pasajeros.

Por otro lado, los taxistas se encuentran en un limbo extraño: la deficiencia del servicio, así como las malas condiciones para su operación, los han hecho enfrentarse cada vez más con la baja de su demanda.

De cualquier manera, el problema es evidente: la seguridad en la capital está a la baja y se resiente tanto para los particulares como para los taxistas, que simplemente ofrecen un transporte de servicio.

La existencia de Clave 2000 es una forma de solucionar esto, pero es responsabilidad de las autoridades capitalinas brindarles condiciones para que esto no tuviera que existir.

Con información de El Universal

Por: Redacción PA.