Madres y padres de CDMX podrán elegir libremente orden de los apellidos de sus hijos

El día de hoy la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México aprobó una modificación al Artículo 58 del Código Civil lo que permitirá elegir libremente el orden de los apellidos al momento de que los menores sean registrados.

Todo comenzó en el mes de octubre del año pasado. La Suprema Corte de Justicia de la Nación amparó a una pareja para permitirle registrar a sus hijas sin hacer un distinción del apellido paterno sobre el materno. A partir de este caso, la Asamblea Legislativa se percató que quizá era necesario realizar modificaciones al Código Civil.  (Vía: El Universal)

Es así que desde el día de hoy en el Artículo 58 podrá leerse “nombre o nombres propios y los apellidos de los progenitores en el orden de prelación que se le solicite.” Las nuevas modificaciones entrarán en vigor un día después de que sean publicadas en la Gaceta Oficial.

Por su parte Mauricio Toledo, diputado local del PRD,  aseveró que la modificación responde al objetivo de que las políticas públicas velen por la equidad y actúen conforme al marco jurídico, además de estar a favor de las normas internaciones de los derechos humanos.

Y es que, reconozcamos que para algunas personas portar un apellido puede tener una carga o significado muy importante en términos afectivos y psicológicos (y sociales también). Pero no sólo eso, colocar el apellido paterno por encima del materno era una ‘ley’ fundamentada en una tradición milenaria que organizó y priorizó al hombre dentro de la estructura familiar. Después de siglos esa ‘tradición’ sufrió una ruptura, por llamarlo de alguna manera y ahora, padres y madres tendrán la libertad de elegir.

Para terminar de expresar lo anterior es necesario un ejemplo, un comentario en redes sociales que opinaba sobre la aprobación expresaba lo siguiente: “El primer apellido de la madre sigue siendo el del hombre!! Gana el patriarcado!! MUAJAJAJA!!.”

No se trata de una competencia o de ‘a ver quién gana’, se trata de romper con el proceso por el cual se elegía un apellido por encima del otro o mejor dicho, se trata cuestionar ese proceso.

Se trata de que las mujeres también tengan la posibilidad de elegir y que esa elección, aún cuando su apellido provenga del patriarcado, como bien lo dice el autor del comentario, no sea desde la imposición si no desde la liberta de elegir.

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