Caso Aurelia: desaparecida tras ser acusada por homicidio de su esposo en Guerrero

Antes de desaparecer, su suegro, un policía, la acusó sin pruebas del asesinato y la atacó con una navaja

Aurelia Vázquez Velázquez sufría violencia física por parte de su esposo, Santiago Esteban, en Cochoapa el Grande, en la montaña de Guerrero. Tras el asesinato de Santiago, su suegro la acusó del homicidio, le quitó a sus hijas y la atacó con una navaja en su cuello.

Hoy, Aurelia está desaparecida.

La pobreza, la falta de servicios básicos y la marginación agudizan la violencia contra las mujeres.

Aurelia Vázquez Velázquez, mujer Na’Savi, habitante del municipio más pobre y con menor índice de desarrollo humano en México, Cochopa el Grande, Guerrero, calificó el caso como uno que “condensa la tragedia que enfrentan las mujeres”. Así se lee su lamentó en un comunicado el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

Santiago Esteban, esposo de Aurelia, fue asesinado en su domicilio.

El señor Emilio Esteban, padre de Santiago y director de Seguridad Pública del municipio de Cochopa el Grande, señaló a Aurelia de ser la responsable del homicidio, sin tener pruebas.

De acuerdo con el Centro Tlachinollan, Aurelia fue citada en el Ministerio Público del municipio de Tlapa para declarar como testigo del asesinato. Luego de aplicarle una prueba de rodizonato de sodio, que resultó negativa, y sin más pruebas, Aurelia salió libre.

“Ante la intención fallida de señalarla como responsable de este homicidio, el suegro la golpeó y con una navaja lesionó su cuello”, describió el Centro Tlachinollan en el comunicado.

Tras esto, Emilio Esteban le arrebató a Aurelia a sus dos hijas pequeñas: una de cuatro años y otra de seis meses de edad.

Además, Emilio Esteban, en uso arbitrario de su autoridad como director de Seguridad Pública de Cochopa el Grande, detuvo y encarceló a la madre de Aurelia, la señora Catalina Velázquez, y a su hermano, Honorio García, de 17 años. Los acusó, sin pruebas, de ser cómplices del homicidio.

Aurelia fue vista por última vez el 12 de mayo. Su familia tuvo conocimiento de que se encontraba en el domicilio de sus suegros, intentando ver a sus dos hijas.

En la descripción de los hechos, el Centro Tlachinollan enfatiza: “lo inaudito fue la actuación de la síndica municipal -de Cochopa el Grande-, que a petición del señor Emilio Esteban y su esposa, Aurelia Lorenzo, citaron a Catalina Velázquez para que se presentara el 22 de mayo al ayuntamiento municipal“.

“Fue en esa fecha cuando la síndica, junto con los consuegros, le reclamaron -a Catalina- sobre el paradero de su hija Aurelia, porque no la habían ubicado para entregarle a sus dos pequeñas hijas y al hijo mayor de siete años”, añade el comunicado.

El Centro Tlachinollan señala a las autoridades de Cochopa el Grande de atemorizar a la familia de Aurelia Vázquez Velázquez y de criminalizarla en vez de indagar su paradero.

“No hay indicios del paradero de Aurelia, tampoco las acciones de búsqueda de las autoridades se han realizado como amerita el caso. El temor es grande, por eso la familia ha optado por guardar silencio y mantenerse oculta”, señala el comunicado.

El Centro Tlachinollan advierte que en la región de la montaña de Guerrero, y específicamente en el municipio de Cochopa el Grande, “la violencia se enseñorea contra ellas -las mujeres-, y las mismas autoridades comunitarias y municipales son parte de este sistema de justicia patriarcal”.

En Cochopa el Grande- se han registrado varios casos de feminicidios que la Fiscalía de Guerrero no ha investigado, por esa visión racista y discriminatoria que tienen contra las mujeres indígenas, asegura en Centro Tlachinollan.

Por Cris Pinto