Brexit puede desaparecer al Reino Unido según ex primeros ministros

En una reunión llevada a cabo la semana pasada, los ex primeros ministros del Reino Unido declararon que si el Brexit se lleva a cabo, este Estado podría desaparecer tal y como lo conocemos.

John Major (jefe de estado de 1990-1997) y Tony Blair (1997-2007), emitieron la semana pasada una comparecencia conjunta desde la universidad de Ulster, en la que declararon que la unidad política del Reino Unido podría diluirse si sale de la Unión Europea (UE).

Blair  declaró que Escocia es un país mayoritariamente europeísta, lo cual fue uno de los motivos principales para que en el referéndum del año pasado esta nación no se independizara. Por ello, es muy probable que en caso de que el “Leave” sea electo por la mayor parte del padrón electoral inglés, los escoceses terminarán por convocar a un segundo referéndum independentista.

Además de esto, el ex ministro agregó que la salida de la Gran Bretaña de la Unión Europea afectaría a un nivel interno porque también tendría que establecer controles fronterizos y aduanas entre las dos Irlandas, lo cual provocaría tensiones en una zona que ya es conflictiva por sí misma. Esta opinión ha sido respaldada por Bill Clinton, quien ha expresado su preocupación por la paz en Irlanda del Norte en caso de que la Brexit se vuelva una realidad

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Como respuesta a las declaraciones de Blair y Major, los partidarios del Brexit aseguraron que la cohesión del Reino Unido es suficiente para soportar su salida de la Unión Europea no debilitaría su estructura interna.

Por su parte, John Major declaró que dejar la UE sería un error histórico para la Gran Bretaña y que evidentemente un resultado de un segundo referéndum escocés seguramente tendría un resultado distinto al que tuvo en 2014, donde su permanencia en el Reino Unido se definió por una diferencia de 10 puntos.

La Brexit  es una propuesta promovida por el Primer Ministro David Cameron y el UKIP (United Kingdom Independent Party) que apoya la salida del Reino Unido de la Unión Europea a partir de un discurso nacionalista y xenófobo que tiene como propósito parar los flujos de migración hacia el territorio británico.