Ambulancias piratas hacen negocio con la desgracia

Despiertas en mitad por una emergencia médica. Marcas al 911 y la ambulancia que llega no tiene siglas de ningún cuerpo oficial de salubridad; los paramédicos te exigen acudir a un hospital privado que no es el que frecuentas para atenderte con un médico que no conoces y, para colmo, pasada la emergencia debes pagarles hasta $500 por sus servicios cuando el 911 es gratuito.

Aunque las ambulancias privadas tienen estrictamente prohibido atender las llamadas del 911 en la Ciudad de México, de unos años para acá se han multiplicado los reportes de ambulancias privadas que le “roban” la chamba a sus pares del ERUM y otros servicios públicos.

Estás ambulancias piratas cuentan con graves inconvenientes: a nadie le consta si su personal está capacitado. Menos aún se sabe con quién se han registrado y, para colmo, suelen presionar a la gente atendida para que acuda a un servicio particular en lugar del servicio que cubre su seguro o sistema médico.

El gobierno de la Ciudad de México ha admitido que las mismas autoridades de la capital necesariamente están coludidas con estas ambulancias piratas para atender las emergencias del 911, que por ley son de servicios públicos, y encima cobrar. (Vía: Milenio)

Cruz Roja, ERUM y la Secretaria de Salud son las únicas instancias autorizadas para cubrir las emergencias del 911 y, por ley, su servicio debe ser gratuito. Autoridades de la Ciudad de México admiten que sólo una filtración y/o contubernio podría facilitar a las ambulancias patito cubrir emergencias del 911.

https://twitter.com/fjvemx80/status/863937388053245952

El gobierno alega que no se ha quedado cruzado de brazos: desde el 2016, la Secretaria de Salud ha multado y suspendido a las ambulancias irregulares, ya sea por equipo, placas o personal no capacitado. Paralelamente, el gobierno capitalino manda estás unidades al corralón pero más pronto que tarde aparece otra ambulancia pirata con idénticos emblemas pero con placas de otra entidad federativa. (Vía: Excelsior)

Las ambulancias piratas no podrían existir sin la complicidad del gobierno capitalino pero tampoco sin paramédicos y hospitales privados que no tienen escrúpulos. Antes que un negocio, la salud debe ser un servicio.

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