Mientras Ángel Aguirre retira candidatura, Fausto Vallejo anda buscando quién se la acepte

Las elecciones no sólo son un espacio para las promesas eternas, también lo son para que todos, como votantes, sepamos el nivel de cinismo de la clase política nacional. Senadores que se brincan a San Lázaro, diputados que buscan una gubernatura, exgobernadores que, si no les han descubierto nada sucio, buscan competir por un puesto de elección popular…

Mientras que Ángel Aguirre, exgobernador perredista de Guerrero, anunció que retirará su precandidatura para una diputación federal luego de fuertes críticas por ONGs y el grupo de padres de los 43 desaparecidos la noche de Iguala; Fausto Vallejo, exgobernador priísta de Michoacán, no sólo anunció que quiere contender por la alcaldía de Morelia, sino que, además, renunciará a su partido.

 

Aguirre, (ya no) diputado

Desde que Aguirre anunció que buscaría una candidatura para ser diputado federal por el municipio de Ayutla de los Libres, Guerrero, el pasado 27 de diciembre, su campaña no fue por buen camino. El municipio que buscaba ‘representar’ en San Lázaro es bastante cercano de Ayotzinapa e Iguala, por lo que a cada evento público asistían padres de los 43 desaparecidos para reventarlos.

Al grito de “¡Asesino! ¡Asesino!”, los padres le preguntaban a gritos por el paradero de sus hijos, mientras lo rodeaban con pancartas y fotografías de los desaparecidos. El precandidato de la coalición Por México al Frente, parece ser, se dio cuenta de que no podrá hacer nada más que renunciar a la candidatura.

 

Vallejo, (¿chance sí?) alcalde

Por otro lado, Fausto Vallejo, señalado e investigado en varias ocasiones por la Procuraduría General de la República (PGR) y la Fiscalía de su estado por presuntos nexos con el narcotráfico, anunció en una entrevista radiofónica con Ciro Gómez Leyva, que renunciará al PRI para buscar, por quinta vez (sí: QUINTA), la alcaldía de Morelia.

Además de las investigaciones judiciales, el gobierno de Vallejo se vio interrumpido en varias ocasiones por los graves problemas de salud que enfrentó. Desde el diagnóstico de cáncer hasta un transplante de hígado; todo, mientras su estado sufría violencia constante y la administración federal de facto de Alfredo Castillo.

Vallejo, ahora, busca que la alianza que encabeza el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) e incluye al Partido del Trabajo y a Encuentro Social, le acepte su candidatura. 

Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, en el mismo programa de Gómez Leyva, pareció insinuar que su partido está coqueteando con la posibilidad de aceptar la candidatura de Vallejo.

Entonces, ¿cuál es el límite y cuál la línea que el partido de Andrés Manuel López Obrador marcará? 

Publicidad