Adolescentes vulnerables son reclutados por la delincuencia organizada

En 2016, 4 mil 507 menores de edad fueron privados de su libertad por distintos delitos, desde extorsión y narcomenudeo hasta homicidio. De ellos, 452 estaban presos por crimen organizado. (Vía: Reforma)

“Son chicos con una vida desgarradora, con muchísimas carencias, que han sufrido el abandono de sus padres o que han tenido que trabajar desde muy pequeños”, dijo Elena Azaola, la investigadora y autora del informe “Adolescentes: vulnerabilidad y violencia”.

El trabajo de Azaola, del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), y respaldado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), contempla 160 entrevistas a los menores ingresados por delincuencia organizada que revelan sus condiciones y motivos que los llevaron a las filas del crimen.

“Cuando los federales mataron a mi papá, él era comandante de Los Zetas y decidí entrarle”, dijo uno de Zacatecas.

“Yo era como un ministerial… tenía una clave para comunicarme con ellos para entregarles a los levantados”, relató otro de Durango.

“Ex militares me enseñaron cosas de inteligencia para vivir en sociedad sin que se note”, expuso también uno de Baja California.

Azaola apunta que en muchas ocasiones, los adolescentes no tienen todos sus derechos sociales previo a su integración a grupos delictivos y el problema se agudiza porque sufren mayores carencias en centro de internamiento.

Adolescentes vulnerables son reclutados por la delincuencia organizada

Los adolescentes podrían ser rehabilitados con la atención adecuada, incluso con los problemas de conducta. El problema se encuentra en que se necesitan profesionistas muy especializados y en instituciones con los recursos adecuados, según la investigadora.

Por el contrario, los trabajadores están mal capacitados para lidiar con adolescentes, ganan salarios bajos y resultan apáticos ante la situación.

“Nadie se interesa por ellos; están ahí dentro literalmente muertos de hambre”, agregó.

 

Además, según Carlos Cruz, presidente de Cauce Ciudadano, los cárteles se aprovechan del sistema de justicia para enlistar a los adolescentes, pues resulta más sencillo que sean manipulados y que las autoridades no actúen sobre ellos. Ante su vulnerabilidad, propone generar mecanismos de protección para los jóvenes.

“Que el Estado y la sociedad en su conjunto podamos crear un sistema. Tiene que ser parte de un proceso de justicia transicional en México”, señaló. (Vía: Reforma)

Tanto Cruz como Azaola dijeron que la ausencia del Estado seguirá provocando un impacto negativo sobre los menores de edad expuestos a una mala calidad de educación, de salud, seguridad y alimentación, entre otros derechos.

“La descomposición en el País se ha agravado y la incompetencia de autoridades también. Hay mucho menos adolescentes en estas instituciones, no porque cometan menos delitos, sino por incompetencia y por la modificación de leyes”, apuntó Azaola.

Con información de Reforma

Por: Redacción PA.