La red de Oaxaca que ayuda a mujeres a abortar de forma segura

Desde hace 15 años, existe en Oaxaca una red anónima para apoyar a quienes deciden terminar su embarazo. En un estado donde el aborto es ilegal y se castiga hasta con seis años de prisión, este grupo difunde métodos seguros, acompaña en el proceso y tiende una mano sorora a las mujeres que lo necesitan.

Lo que empezó como un pequeño colectivo de cinco integrantes, hoy es una red de 40 mujeres de edades distintas y comunidades de la Mixteca y Valles Centrales: estudiantes, trabajadoras, amas de casa, maestras. Cada mes atienden entre tres y cinco casos de mujeres que necesitan abortar. “Muchas se acercan asustadas y desesperadas; estamos capacitadas para dar contención“, dice una de ellas.

La interrupción del embarazo es provocada con Misoprostol: una sustancia que produce contracciones y ablanda el cuello del útero. El proceso, aunque es uno de los métodos seguros recomendados por la OMS, puede causar sangrado vaginal, cólicos, náuseas y diarrea. Es por eso que el acompañamiento de otras mujeres es crucial: para ellas, el compromiso asumido implica no intentar convencer a las mujeres de desistir ni juzgarlas, sino dar fuerza durante el proceso.

La red que acompaña a mujeres que deciden abortar.

La red es asesorada por médicos que examinan a la paciente, le hacen pruebas de embarazo y le explican cómo tomar las pastillas. Ninguna obtiene ganancias por su labor. Las mujeres que requieren de acompañamiento solo deben pagar las pastillas que necesitan. Y, si no tienen los recursos, el proceso es gratuito.

En zonas donde la interrupción del embarazo es ilegal, el Misoprostol puede alcanzar precios imposibles de pagar para la mayor parte de las mujeres que lo requieren. De acuerdo con la red, algunos ginecólogos llegan a revenderlo en cinco o diez mil pesos, cuando su precio original no rebasa los 700 pesos por caja: “Lucran con el cuerpo de las mujeres y la desesperación de conseguir un método seguro para abortar”.

Aborto seguro en Oaxaca.

En Oaxaca, las únicas excepciones para no castigar el aborto es cuando una niña o mujer es víctima de violación, cuando el producto tiene malformaciones o cuando la vida de ella está en peligro.

Esta red oaxaqueña ha ayudado a víctimas de abuso sexual, madres solteras, adolescentes embarazadas y mujeres indígenas con más de tres hijos, y para quienes es casi imposible sostener un miembro más en su familia. “La maternidad es una decisión, no un destino, y el aborto es un tema que únicamente compete a las mujeres, a nadie más. Queremos ser libres y autónomas. Queremos aborto libre y seguro“. (Vía: El Universal)

Por: Redacción PA.