Balean a matrimonio gay en Puerto Vallarta

Un matrimonio gay fue baleado mientras caminaba en Puerto Vallarta, en el Pacífico mexicano. Aunque la pareja denuncia un crimen de odio, las autoridades y los medios dijeron que fue ‘un asalto’. ¿Quién tiene la razón?

Marc Lange y Carl Blea, pareja oriunda de Los Ángeles, iba caminando cerca del parque Lázaro Cárdenas, muy cerca del Sheraton de Vallarta, por la noche. Cuando, según relata Lange, pasaron junto a un vehículo blanco del cual salió un hombre que les gritó y acto seguido sacó su pistola para apuntar hacia ellos. 

Al intentar correr, el hombre disparó. Una de las balas alcanzó a Carl en la pierna. El agresor, quien no buscó quitarles sus pertenencias, se dio a la fuga. La ambulancia tardó 45 minutos en llegar y los medios comunicaron que se trató de un asalto. (Vía: Publimetro)

Según Lange, tres veces relataron los hechos a los policías y aclararon que no se trató de un asalto, pero autoridades y medios clasificaron la agresión como un intento de robo que terminó mal.

Los titulares que consignaban un asalto motivaron a Lange a contar su historia en un post de Facebook donde aclaraba que en ningún momento el agresor intentó robarles; en otro post agregó que “no se trató de un robo que salió mal”. 

¿Por qué las autoridades desecharon su versión de los hechos? Acaso tenga que ver que Vallarta es un importante destino LGBT. A nadie le conviene un crimen de odio de esa índole.

Por otro lado, el crimen en Vallarta, particularmente los asaltos a mano armada, ha crecido de forma alarmante en los últimos meses.

En enero, por ejemplo, fue muy sonado el asalto a un gerente de hotel; un día antes habían asaltado a un extranjero que iba en un coche deportivo. Ambos asaltos ocurrieron a bordo de motocicletas por dos hombres; ciertamente un método distinto a la agresión que sufrió la pareja afincada en Los Ángeles.

Sin embargo, los medios no se mostraron mínimamente interesados en nombrar los hechos de forma correcta. En lugar de decir que eran pareja, a los redactores se les hizo fácil decir que se trataba de “unos amigos”.

¿Fue un crimen de odio? Una clave podría estar en lo que les gritó el agresor antes de disparar, sin embargo el matrimonio no parece saber qué se les gritó o, al menos, no lo han declarado.

También es cierto que, mientras la pareja afirma que no hubo testigos, un medio entrevistó a un vigilante que cuenta una historia distinta: en ella, el agresor les salió al paso y discutieron en el intento de robo antes de que hubiera un disparo.

Lange no habla de ninguna discusión, tampoco dice que les haya salido al paso, como en un asalto. Él alega que el grito ocurrió mientras iba pasando (se les haya gritado ‘maricones’ o ‘denme lo que traigan’).