‘Díganme que no persigo un fantasma’: 9 meses del asesinato de Dalia

Bajo la luz fría de un Semefo de Durango, salió el perito que se encargó de revisar el cuerpo de Dalia. Era el 16 de febrero por la mañana en la capital del estado, el último lugar donde Imelda supo que se encontraba su hija.

—Ya está lista, ya se la puede traer.
—Óigame, ¿qué le pasó a mi hija?

Pues su hija murió de nueve impactos, le dijo el hombre. Imelda no vio el cuerpo. Quería, pero el sujeto del Semefo la disuadió. Sólo supieron que era ella por las marcas distintivas que se ofrecieron: tres tatuajes, uno en la pierna, otro en el pecho y uno más en la espalda.

“Yo sé quién mató a mi hija”, le respondió Imelda.

Una llamada en mitad de la noche

El 13 de febrero fue la última vez que vio a Dalia en su hogar en Coahuila. Aunque Imelda nunca aprobó la relación de Dalia con Cayetano, la joven partió a un viaje en Rodeo, Durango, con su novio para pasar San Valentín juntos. Y así fue. Imelda recibió fotografías y mensajes de su hija diciéndole lo feliz que estaba.

'Díganme que no persigo un fantasma': 9 meses del asesinato de Dalia
Imagen: Google

El último contacto fue a las 23:00 horas del 14 de febrero.

La llamada de un desconocido entró al celular de Imelda. Eran las primeras horas del 15. Las noticias que le dio la sacaron de la cama y en un viaje desde Coahuila hasta Rodeo: Cayetano había asesinado a Dalia, le dijeron.

En Rodeo, tratando de encontrar a Dalia, llegó una camioneta en la madrugada del 16 de febrero a la casa de unos conocidos. Dos hombres se bajaron y, sin identificarse, le dijeron que habían encontrado a su hija. No dieron ninguna otra explicación.

El cuerpo de Dalia fue encontrado junto a un puente en El Casco, en Durango. Hasta hoy en día, Cayetano sigue prófugo. Imelda fue la primera en señalarlo como el presunto feminicida. Dos testigos más afianzarían la versión de los hechos.

Revictimización y otro crimen

Al no poder viajar de regreso a la capital de Durango para firmar la denuncia, la gente del Ministerio Público de aquel estado visitaron a Imelda en la Fiscalía de Lerdo, Durango.

'Díganme que no persigo un fantasma': 9 meses del asesinato de Dalia
Imagen: Google

Sin embargo, antes de la visita de los agentes, que sería en marzo, la madre de Dalia recibió una serie de mensajes de familiares de Cayetano culpando a la occisa de la muerte del presunto victimario. Esta información, la supuesta muerte de Cayetano, cambiaría las cosas para Imelda.

Cuando llegó el Ministerio Público, le explicaron que se necesitaban a dos testigos de los hechos. Al no haber estado presente ni conocer a más gente que lo fuera, Imelda no tenía a quién presentar. Sin embargo, dos testigos se presentaron ante la Fiscalía, uno en Rodeo y el otro en Lerdo.

Perseguir un fantasma

La supuesta muerte de Cayetano ha hecho a Imelda dudar sobre si en verdad ocurrieron los hechos como se han investigado hasta el momento.

“Que me digan que no estoy persiguiendo a un fantasma”, reclamó Imelda.

El problema de no saber si Cayetano sigue vivo o no, es que esto define buena parte de la línea de investigación del caso. Imelda apuntó a la pareja de Dalia como el presunto asesino, lo que convertiría el caso, en principio, en un feminicidio.

Actualmente el caso está frío, dice la madre de Dalia, pues lleva meses sin tener ningún tipo de noticia o contacto con las autoridades. Incluso refiere que ella tuvo problemas con el asesor de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), a quien acusa de simular su trabajo.

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Imagen: Especial

Además, Imelda habría recibido el expediente del caso de su hija apenas hace unas semanas y en ningún momento las autoridades le explicaron sus derechos como madre de una víctima. En su expediente, cuando le llegó hace algunas semanas, no estaban varias piezas del caso, como las fotografías de la morgue de su hija.

Ahora, la madre de Dalia espera que las autoridades duranguenses cumplan con su deber: esclarecer los hechos alrededor de la muerte de la joven y ejercer la justicia. Quizá tome tiempo, pero mínimo que le digan qué fue lo que pasó.

Por: Redacción PA.