¿La pena de muerte reduce los delitos en los países donde se aplica?

Queramos aceptarlo o no la pena de muerte también es un signo de una nación ligada a la violencia

Las personas tienden a creer que la pena de muerte terminará con la violencia. Si bien se elimina a los ejecutores de crímenes no se termina con la cultura de la criminalidad, es por ello que la pena de muerte no reduce delitos.

¿La pena de muerte realmente disuade a los criminales de cometer delitos? según investigaciones de Amnistía Internacional (AI), no. Inclusive esta asociación se ha dedicado a persuadir a diversas naciones para abolir la pena de muerte, pues no existe un órgano que permita constatar la relación entre la reducción de la incidencia delictiva y la pena de muerte

Pensemos que los datos que arrojan los indices delictivos y las tasas de criminalidad hablan del estado de salud social de una entidad. Por ejemplo, en el Estado de México hay un alto índice de feminicidios, de manera que se puede concluir que en dicho lugar la violencia contra la mujer es un problema de salud pública.

De tal manera, el gobierno no sólo debe aplicar las sanciones jurídicas correspondientes, sino que también debe fomentar programas que para combatir la violencia de género y con ello, tal vez, prevenir el delito.

En este sentido, castigar con pena de muerte sólo sería una solución momentánea y no resolvería el origen del crimen.

Según las cifras de AI, hay 106 países que tras concluir el 2018 abolieron la pena de muerte. En ese mismo año al menos 690 personas fueron ejecutadas alrededor del mundo, siendo China uno de los países en lo que no existe un dato exacto acerca de ello. (Vía: Amnistía Internacional)

¿Se está violando un derecho humano?

Cuando se habla de delitos como la violación, secuestro, tortura y homicidio, las personas suelen decir que la pena de muerte es la solución. Se cree que los agresores no tienen perdón ni redención alguna, así mismo, el daño perpetrado también parece ser irreversible.

Sin embargo, estos delitos pueden seguir presentándose, ya que no se trata de un caso aislado, sino de un mal social que debe ser tratado.

Aunado a ello, no se puede negar que esta condena es un delito contra la integridad física y moral de una persona, inclusive aunque ésta haya causado daño a otras. No se trata de un simple hecho moral, ya que hay ciertos crímenes ligados a la pena de muerte.

  • Tortura y aislamiento
  • Condena a personas LGBTTTIQA
  • Pena de muerte a menores de edad
  • Pena de muerte a presos y opositores políticos
  • Pena capital a personas con enfermedades mentales
  • Ejecución por tráfico de drogas
  • Métodos de ejecución inhumanos
  • Personas con recursos económicos bastos eluden la pena de muerte

En el 2018 se imputaron cerca de 2 mil 535 condenas a muerte, en 2017 se condenó a 2 mil 591 personas.

¿La readaptación es posible?

Sin duda, las cárceles no son un centro de readaptación, a menudo sirven más como un lugar en el que se fomenta la criminalidad y la violación de los derechos humanos.

Pero ese no puede ser un motivo para avalar la pena de muerte, es mejor pensar qué hacer con estos problemas, cómo diagnosticar un problema de violencia y cómo resolverlo. 

En México en el 2005 se eliminó la pena de muerte de la Constitución Federal. Posteriormente en el 2005 y el 2012 se realizaron encuestas acerca de la aceptación o rechazo de la pena de muerte. En el 2012 el 56% de los mexicanos estuvo a favor de la misma. (Vía: Animal Político)

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