Pon tú que Maluma leyó a Camus, ¿pero cuántos terminan la tesis en México?

Todos vimos el fotomontaje que realizó el INBA con Maluma leyendo a Albert Camus para promocionar la lectura. Sin embargo, en Plumas Atómicas nos llamó particularmente la atención el copy de su post: “Maluma ya leyó a todo Camus y tú todavía no terminas la tesis.” No es por culpar al INBA; todos han hecho alguna vez la broma: “tú aún no terminas la tesis y Trump es presidente.” Sin embargo, la gran duda es: ¿por qué la gente no termina sus tesis?

Por supuesto, para todas las universidades la deserción escolar es un problema tanto financiero como académico. Casi todos los estudios sobre la deserción escolar y, particularmente, el bache que representa para muchos la tesis, se escriba o se abandone, apunta a múltiples factores que todos conocemos: los problemas económicos, el desencanto de una carrera o de un plan de estudios, el descubrimiento de una vocación ajena a la profesión estudiada. La diferencia está en qué tanto protagonismo tiene cada factor.

Según se mida, encontraremos diferentes respuestas a cuántos alumnos desertan cada año y por qué motivos, pero la mayoría de las cifras disponibles apunta a que sólo entre el 60 y el 50% de los estudiantes se titula. (Vía: Excélsior)

“Un exitoso acoplamiento entre la institución y el alumno” puede ser la diferencia entre el abandono o la exitosa titulación. Aún así, un estudio de la BUAP del 2011 encontró que acaso la deserción no es tan amplia y extendida como se piensa: si se saca de la ecuación a los alumnos que no abandonar la universidad sino que sólo cambiaron de carrera, la tasa de deserción desciende del 50% al 25%.

Basados en el mismo estudio de la BUAP, puede decirse que hay dos grandes clases de desertores: los que deciden trabajar (el 51%) y los que cambian de carrera (el 41%).

En el segundo caso, un buen manejo vocacional podría ayudar a descender el número de alumnos que se cambian de carrera. ¿Pero qué debe y qué puede hacer una universidad para evitar que sus alumnos no dejen de estudiar por trabajar? Las instituciones lo han intentado arreglar de muchas formas, aun así la deserción se ha mantenido estable en los últimos años.

Paralelamente, un problema común al abordar la deserción escolar es que se echa en el mismo saco al que abandonó en plena titulación que al que dejó la universidad en los primeros semestres. Las razones de la deserción suelen ser distintas en estadíos tan disímiles.

Mientras que en los primeros semestres la falta de vocación tiene un papel significativo, en la hora de la titulación es la incopamtibilidad con el trabajo lo que mueve a abandonar la tesis. Sí: la llegada de la vida laboral se interpone en la conclusión de muchas tesis.

“Trump es presidente y tú no acabas la tesis” seguirá siendo una broma tan buena como dolorosa; pero mientras los alumnos no obtengan mejores estímulos para finalizar las tesis, es probable que el problema continúe.

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