Otorgan antirreconocimientos a publicidad misógina y clasista

¿Se acuerdan cuando les contamos de la publicidad machista de Bardahl donde colocan a la mujer como alguien incapaz y al hombre como alguien que si no sabe cambiar una llanta no es hombre? Pues existe una premiación a nivel nacional que señala el sexismo, misoginia y clasismo de la publicidad de las empresas mexicanas.

La asociación civil La Cabaretiza y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) celebraron la quinta edición de ‘La Noche de las Publivíboras’ en la que entregan ochos (vergonzosos) premios a esas empresas que a costa de discriminación, estereotipos de género y clase, dirigen sus comerciales a los consumidores. (Vía: Animal Político)

Los galardonados de ese año fueron: Dr. Beckmann, Vick, Nenunco, Lomecan, Caminos y Puentes Federales, Dove, Speed Stick y Tecate, este último recibió una mención honorífica, ya que año con año es la ganador al premio de la publicidad más sexista.

Los títulos de categorías son: “¿Quién crees que lava la ropa?“, en la cual se inscriben las marcas que reproducen las actividades y actitudes sexistas que la sociedad cree que le corresponden a una mujer como ser madre, débil, sentimental y ama de casa.

También están las categorías: “Bájate por los checos” o “Ay, qué cosita tan bonita“. En la primera el antirreconocimiento fue para Vick Pyrena por un comercial que muestra a una madre enferma que por su condición de salud decepciona a su hija, luego aparecen los medicamentos y posteriormente una frase “las mamás no toman días libres.

En “Ay, qué cosita tan bonita” fue ganada por Lomecan con su shampoo inhibidor de vello púbico, el cual, como su comercial lo dice es, para las “niñas bien”. Esta categoría esta hecha para la publicidad que remarca un estereotipo de belleza femenina. 

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Otra categoría es “Ni aprendemos, ni jugamos”, la cual está diseñada para todas esas empresas que a partir de juguetes y actividades para niños y niñas reafirman estereotipos de género, ese premio lo ganó Nenuco.

Como bien lo explicó Alexandra Haas, titular del Conapred, “la publicidad influye en la imagen que nos vamos construyendo de cómo nos debemos comportar en una sociedad. No solamente logra vendernos el producto, sino que se ha convertido en un tema aspiracional para la población”. (Vía: Expansión CNN)

Francis Mor, actriz y cabaretera, aclara que las empresas no asisten a recoger sus galardones, lo cual no impide que estos lleguen a sus manos de manera privada y mucho menos que se establezca un diálogo, pues algunas empresas deciden acercase al colectivo o al Conapred.

Quizá una de las categorías más desafortunadas (aunque todas lo son) es “No me ayudes comadre“, que otorga el premio a la empresa que aún cuando intenta ser “incluyente” vuelve a cometer el mismo error; esta vez el premio se lo llevó: Capufe-IAVE. 

Alexandra Haas también señaló durante la ceremonia que es necesario cambiar el discurso en la publicidad ya que”muchas veces quienes hacen publicidad no saben que están reproduciendo discursos discriminatorios, porque es como se ha hecho publicidad toda la vida”.

Es así que el primer paso para las empresas es darse cuenta que reproduce un discurso en el que la mujer es un objeto o que su identidad sólo está representada a través de la maternidad; o en el caso de los hombres que su masculinidad se ve trastocada si escucha pop, si canta agudo, o si tienen un perro de la raza french poodle, o si le gustan las películas de amor y a sí, nos referimos a todos los comerciales de Tecate. 

Si por años la publicidad ha puesto su gigante granito de arena para reafirmar estereotipos de género, racismo y clasismo, ya es justo que con propuestas como ‘La Noche de las Publivíboras’  los señalamientos sean una acción que pueda replicarse, no sólo en antirreconocimientos anuales, sino en la mirada de cada consumidor: ¿qué otros comerciales hubieses incluidos en estos premios?