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¿Por qué cancelaron los grafiteros su ‘diálogo’ con Avelina Lésper? En esta carta lo explican

Hace un par de semanas, te contábamos que, luego de toparse de frente con un graffiti que la mencionaba, la crítica de arte Avelina Lésper había ‘llamado a un diálogo’ a los autores, quienes, de primer impulso aceptaron la llamada.

El evento iba a realizarse el día de hoy en el Museo de la Ciudad de México. Sin embargo, recientes declaraciones de Lésper hicieron que los artistas rechazaran la invitación a través de una carta pública que nos enviaron a nuestra redacción y que publicamos en su totalidad:

 

CIUDAD DE MÉXICO, A 31 DE JULIO DE 2018

A LA OPINIÓN PÚBLICA

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

A LA COMUNIDAD GRAFITERA

A LA COMUNIDAD ARTÍSTICA

A LAS AUTORIDADES DE LA SECRETARÍA DE CULTURA DE LA CIUDAD DE MÉXICO

AL MUSEO DE LA CIUDAD DE MÉXICO

PRESENTE

Reciban un saludo, sirva esta carta para informar que los escritores de grafiti convocados a participar al diálogo denominado “Avelina Lésper, me la pelas” hemos decidido rechazar la invitación y no participar, por los motivos que a
continuación exponemos:

1.- En un principio habíamos considerado la posibilidad de abrir un diálogo e intercambio de opiniones respetuosas respecto al grafiti, sin embargo, al conocer las declaraciones realizadas por Lésper, creemos que este diálogo no se podría llevar acabo de una manera pacífica y efectiva ya que Lésper ha expresado, en múltiples foros y en diferentes medios de comunicación, que para ella “el grafiti es un acto vandálico, de sub normales y sub pensantes”; que considera que los grafiteros “deberían rayarse las nalgas” y ha asegurando que “estos individuos carecen de cualquier estudio en arte y que no se están expresando, solo están haciendo uso de la fuerza para cometer un delito…”. Nos queda claro que estas declaraciones ignorantes, carentes de toda sensibilidad artística y cultural, se suman a las posturas que han generado las políticas de mano dura en este país durante los últimos 25 años.

2.- Las declaraciones realizadas por Avelina Lésper no invitan al diálogo ni a la reflexión, pues dice: “será una llamada de atención a Mufor y Neón”, a los grafiteros que señalan como autores del multicitado grafiti que incluye su nombre. Lo que muestra su mirada adultocéntrica y poco empática a las distintas juventudes que convivimos en la Ciudad.

3.- A pesar de que Lésper se autodenomina como la única “crítica de arte” que ha hablado del grafiti, sorprende que sea en este momento en el que dice querer dialogar con la comunidad grafitera. Sorprende más aún, cuando en sus declaraciones permite ver el poco interés y la falta de conocimiento sobre esta forma de manifestación artística y cultural. Ella ha reiterado que el motivo de su invitación no es dialogar, sino que se debe a un grafiti, realizado al sur de la Ciudad de México, en el que está escrito su nombre; además de que pretende resolver dudas personales, como lo muestran las preguntas que se hace respecto al tema. Estos y otros cuestionamientos han motivado trabajos de titulación y varios años de encuentros transdisciplinarios, en los que han participado artistas, crews, historiadores del arte, restauradores, museólogos, curadores, que han trabajado el tema de cerca como Henry Chalfant, Martha Cooper, Jesús De Diego. Diversos congresos como “Estéticas de la calle” en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), Encuentros de Street Art y Graffiti, en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía Manuel del Castillo Negrete (ENCRyM), Seminarios en el Centro Nacional de Investigación, Documentación e información de Artes Plásticas (CENIDIAP – INBA) que conversan tanto del muralismo como del grafiti, así como diálogos y acuerdos con la Unidad Grafiti de la SSP-CDMX y muchos otros eventos públicos realizados
en la ciudad durante los últimos 25 años.

4.- Lésper asegura que su convocatoria es para dialogar de grafiti, pero su discurso sobre el tema siempre ha sido el mismo: “es inútil hacer un análisis artístico de un grafiti, porque es como analizar el valor literario de un chiste twitter viral, y tiene nulo nivel creativo, intelectual” además de ser sólo un “asunto de convivencia social y legalidad”. Lésper confunde el ejercicio de la crítica, emplea palabras altaneras y groseras, por medio de sus acostumbrados monólogos vituperantes y descalificadores; se aleja de un diálogo constructivo y antepone sus propias intenciones destructivas, ¿cómo se propone convocar a un diálogo si los puntos de partida son la descalificación y la ofensa?

5.- Queda claro que piensa repetir sus ideas, así como sus conocidas y multicitadas frases en el foro. El lenguaje que ha utilizado para referirse a la escena del grafiti y las personas que lo producen es agresivo, discriminatorio y conservador; por tal motivo, creemos que no se hablará de arte ni se construirán propuestas en esta mesa a la que nos invita. Además, la campaña de publicidad que actualmente se dirige para convocar al público al supuesto debate está lleno de imprecisiones, asegura que los autores de la pinta ya aceptaron asistir y esto es completamente falso.

6.- Su convocatoria no busca un diálogo profundo, por lo tanto, quienes asistimos a la cita con ella en el Museo de la Ciudad de México en días anteriores hemos decidido deslindarnos de la organización y no participar en esto que ella está anunciando como un diálogo a realizarse el próximo sábado 4 de Agosto. Aplaudimos las iniciativas y oportunidad para discutir sobre el tema, pero estas deben ser respetuosas y democráticas, no con calificativos predefinidos.

7.- Para terminar citamos el siguiente párrafo publicado el pasado lunes 16 de julio de 2018 en el medio de comunicación Cultura Colectiva, que da cuenta de lo incongruente de la situación: “Según ha dicho Lésper, el arte no necesita de su contexto para existir ni de una explicación, es decir, que la pieza se explica por sí misma mediante su manifestación —irónicamente ahora pide a los grafiteros explicar sus piezas y justificarlas—…” El grafiti para nosotros, no es sólo lo que se mira en el muro, es una conjunción de miradas, ideas, vínculos y relaciones socioculturales que definen formas de vida. En ese sentido, el aprendizaje que deja el pasar de los años, es que el grafiti es una práctica artística y cultural más allá del arte. La academia no puede encasillar al grafiti en los cánones “de las artes”. El grafiti no se enseña en las aulas y esto es lo que nos hace diferentes.

Agradecemos la disposición de la Secretaría de Cultura de la CDMX y la atención al Museo de la Ciudad de México que amablemente abrió las puertas con la posibilidad de llevar a cabo un diálogo respetuoso. Esperamos que en otro momento puedan acoger un evento de esta naturaleza y se abra un verdadero diálogo sobre el uso del espacio público, el grafiti y las nuevas prácticas artísticas que surgen día con día en nuestra Ciudad de México.

Atentamente
Escritores de graffiti