Todos los miedos, de Pedro Ángel Palou: dos historias que atraviesan cada miedo de todos

Hoy, en nuestro país, nadie puede decir que le tiene miedo a lo sobrenatural. Menos aún cuando los terrores cotidianos, que leemos en los medios o de los que somos testigos día tras día, ocurren tan a menudo que los hemos interiorizado. En México, ya no son fantasmas, maldiciones o aparecidos a los que tememos, sino, simplemente, a que no regresemos, a que alguien a quien amamos no regrese nunca a casa.

Todos los miedos, de Pedro Ángel Palou
Todos los miedos, de Pedro Ángel Palou (Imagen: Editorial Planeta)

En Todos los miedos, Pedro Ángel Palou narra una historia doble: una periodista, amenazada de muerte, acosada y perseguida, que investiga redes de trata dentro del gobierno de la Ciudad de México y un justiciero, exCISEN, expolicía y exmilitar, con un diagnóstico terminal que tiene la única intención de mantener a Daniela Real, la periodista, a salvo. Toda la novela transcurre en un sólo día y se mueve por toda la Ciudad de México y atraviesa transversalmente todos los miedos, todos los horrores, que componen y que articulan esta ciudad que sobrevivimos.

En este narrar en un sólo día y por toda una ciudad, Todos los miedos hace un guiño policiaco al Ulises de James Joyce: mientras el del irlandés es un experimento estético, mitológico y literario alrededor de la identidad irlandesa y de la misma vida de su escritor, el día de Palou recorre el terror de ser mujer en un país donde matan a siete cada día, la corrupción y los escándalos periodísticos que quedan impunes constantemente: desde #GobiernoEspía, hasta las muertes de periodistas.

Pedro Ángel Palou es un escritor de una composición extraña en nuestros días: es un escritor académico, no en el sentido de que siga alguna prescripción o que busque limpiar, fijar o dar esplendor a algo, sino que tiene una formación y un ejercicio académico que se lee en sus novelas; no sólo es la clara investigación que antecede a sus novelas históricas, sino las preguntas de fondo que permean todos sus textos.

El primer libro que leí de Palou fue La casa del silencio. Aproximación en tres tiempos a los Contemporáneos mientras estaba escribiendo mi tesis de licenciatura. Su libro no sólo me sacó de varios atolladeros, sino que, también, me permitió entrever que el oficio académico no necesariamente está peleado con una narrativa literaria.

Es un lugar común escribir que el crimen y el horror cotidiano de la ciudad está escondido a simple vista, y es un  lugar común porque tiene mucho de verdad: lo han demostrado las investigaciones periodísticas alrededor de las redes de trata que ha hecho, entre muchos, Lydia Cacho, o la relación profunda y a veces cínica que tienen gobernadores con el narco, como lo describía, antes de su asesinato, Javier Valdés.

En Todos los miedos, Palou se vale del lugar común, de ese lugar común para recordarnos el miedo que todos tenemos: no llegar a casa, no regresar, desaparecer.

Raúl Cruz V., @rcteseida

Por: Redacción PA.