Reportar desde la Casa Blanca: ¿los libros sobre Trump dicen algo nuevo?

Bob Woodward es uno de los periodistas más reconocidos de los Estados Unidos. Su “especialidad”, por así decirlo, es cubrir la Casa Blanca: desde Nixon, cuando hizo público el escándalo de Watergate, hasta Donald Trump. Su libro sobre la actual administración, Fear: Trump in the White House pudo haber sido una pieza que pusiera en crisis a todo el poder ejecutivo… pero es el gobierno de Donald Trump, y libros y artículos como los suyos aparecen cada semana… ¿cuál es el papel del periodismo de investigación en una presidencia como la de Trump?

Donald Trump todavía no ganaba la presidencia cuando comenzaron los artículos con información “filtrada” desde dentro de la campaña por fuentes anónimas; periodistas que nunca tenían respuesta a sus preguntas por el equipo de prensa y “confirmaciones” de fuentes anónimas que dejaban ver el caos dentro de la campaña y el horror que podría llegar a ser una presidencia con Trump al frente.

Ya en la Casa Blanca, en enero del 2018, apareció el primer libro de la presidencia de Trump, Fire and Fury: Inside the Trump White House, por Michael Wolff. Más que algo revelador, el libro se presentó como una crónica de las semanas que Wolff pasó cerca del staff de la Casa Blanca: lo que vio, lo que le dijeron, los acercamientos que tuvo con el presidente. Wolff no es un periodista de investigación, y ese libro lo demostraba: chismes respaldados por más chismes, pero fue lo suficiente como para levantar problemas en la administración de Trump.

Fear es una investigación periodística, es un recuento pormenorizado de cada crisis pública, de cada cambio de gabinete, de cada berrinche presidencial. El peso de cada miembro del gabinete en el ánimo y las decisiones de Trump, lo increíble de su ignorancia e ineptitud… pero también (como nadie lo había reportado) el breve y casi superficial lado humano de alguien que parece todo menos eso: cuando recibía reportes de víctimas en Siria o cuando tuvo que dar el pésame a una familia de un soldado que murió en un ataque ordenado por él.

Sin embargo… Fear no dice nada nuevo, no aporta nada ni ilumina qué podría ser de un país que no vio venir una presidencia como la de Trump. Y no hace nada de eso porque esa luz ya la dieron artículos sin revisión, piezas de opinión de anónimos dentro de la Casa Blanca.

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Trump ha desequilibrado el trabajo periodístico para todos. Un presidente y una administración que es inmune al escarnio público (como demostró la aprobación de Brett Kavanaugh apenas este sábado), que es capaz de mentir descaradamente y una base y un canal de propaganda que responden  y retuercen toda evidencia: ¿qué puede hacer la prensa, las investigaciones, mientras Trump esté en la Oficina Oval? Fear no responde, Bob Woodward quizá no tenga ninguna respuesta.

Por: Redacción PA.