¿Quién fue Alicia Alonso?

Fallece la afanada bailarina, coreógrafa y maestra Alicia Alonso a los 98 años de edad
Muere la bailarina Alicia Alonso a los 98 años de edad

La bailarina más famosa de Cuba ha muerto a sus noventa y ocho años. Conocida no sólo por su danza, sino por su coreografía y su trabajo social, Alicia Alonso ha dejado una marca en la historia del ballet. Su baile marcó las cualidades artísticas de todo el siglo no sólo en Cuba sino alrededor del mundo.

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Alicia Ernestina de la Caridad del Cobre Martínez del Hoyo, conocida alrededor del mundo como Alicia Alonso, nació el 21 de diciembre de 1920. A los nueve años ingresó a clases de baile impartidas por el maestro ruso Nikolai Yavorski. Durante la infancia viajó a España donde aprendió a tocar las castañuelas y conoció otros tipos de baile. Desde los 11 años comenzó a dar clases de danza en Cuba. 

Sin embargo, por la falta de oportunidades artísticas del país, Alonso viajó a Nueva York donde ingresó en la School of American Ballet donde tuvo distintos maestros como Enrico Zanfretta, Alexandra Fedorova, Anatole Vilzak y Anthony Tudor. Fue en Nueva York donde, a sus 18 años se casó con Fernando Alonso y tomó su apellido. Con Fernando tuvo a su única hija, Laura, quien también crecería para ser una reconocida bailarina y maestra. Posteriormente se divorciaría y se volvería a casar con Pedro Simón director del Museo de la Danza de La Habana.

Durante su estancia en Nueva York varios de sus maestros le pidieron cambiar su apellido por uno “más ruso” pues eso le abriría más puertas en el mundo de la danza. Sin embargo, en lugar de “Alonsov”, Alicia siempre reconoció la “latinidad” de su apellido, su origen y su danza. (Vía: Imprescindibles)

Mientras empezaba su carrera de solista, se le desprendieron las retinas de ambos ojos. Alicia tenía apenas veinte años. Como resultado tuvo que operarse, pero la operación no logró evitar el desprendimiento. Tuvo que regresar a Cuba, donde pasó un año inmóvil en cama. Alicia sostiene que este año le permitió imaginar y recordar todas las coreografías, lo que la haría mejor coreógrafa en el futuro. (Vía: El País)

Se dice que originalmente le habían ofrecido un tratamiento de cortisona. Sin embargo, el aumento de peso no la hubiera dejado bailar, así que eligió dejarlo. Por lo tanto, únicamente veía sombras y siluetas. Su baile, entonces, estaba guiado por la musicalidad y los tiempos de forma estricta. Alicia siempre agradeció a sus compañeros de baile por aprender a esperarla siempre en el momento correcto. (Vía: Cultura Joven)

Alonso fue una de las primeras bailarinas occidentales invitada a bailar en el Teatro Kirov (Mariinski) en San Petersburgo y el Teatro Bolshói de Moscú durante la Guerra Fría. Desde diciembre de 1957 a febrero de 1958 interpretó Giselle y Lago de los cisnes. Su baile, aunado a la personificación del personaje, le ganó reconocimiento mundial. (Vía: Ballet Nacional de Cuba)

Era especialmente conocida por su representación de Giselle, donde el crítico argentino Fernando Emery expresaría proféticamente: “Ella nació para que Giselle no muera”. Se reconocía también su destreza y se dice que su entrechat quatre ha alcanzado un récord de rapidez. (Vía:La Jiribilla)

Alicia Alonso se presentó en más de sesenta y cinco países alrededor del mundo. Le otorgaron el grado Doctora Honoris Causa en la Universidad de La Habana, el Instituto Superior de Arte de Cuba, la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad de Guadalajara. Igualmente, fue nombrada Embajadora de Buena Voluntad de la UNESCO y en 2017 recibió, por la misma institución, el título de Embajadora Mundial de la Danza. (Vía: CubaDebate)

Se le considera una Prima Ballerina Assoluta. Este título es una mención honorífica utilizada para denotar un excelente desempeño. El término fue acuñado por Marius Petipa, maestro, coreógrafo y bailarín ruso, en 1894. Desde su origen, únicamente 12 bailarinas han alcanzado dicho título a nivel mundial.

Sin embargo, además de bailarina, su trabajo más importante fue la fundación del Ballet Nacional de Cuba en 1948. Con el apoyo y ayuda de Fidel Castro, Alicia Alonso logró crear una instalación que hiciera la danza accesible para todos los cubanos. La relación amistosa con Castro le permitió a Alicia cuidar a los bailarines homosexuales de la compañía y viajar alrededor del mundo a pesar del bloqueo cubano.

Presidente de Cuba lamenta muerte de Alicia Alonso. (Imagen: Twitter)

Siempre se enorgulleció del trabajo artístico que había logrado en Cuba y sostenía que su mayor orgullo era:

“Lograr que en mi país el ballet sea un arte querido y popular, conseguir que constituya una parte de la cultura nacional que expresa sus esencias. Ese es mi mayor orgullo“, según menciona en una entrevista en la Universidad de Costa Rica

A sus setenta años seguía bailando sobre las puntas y hasta el momento de su muerte siguió frente al Ballet Nacional de Cuba como directora y maestra. El jueves 17 de octubre, ingresó al Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas de La Habana por baja presión arterial.

Su muerte es lamentada por el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; por el Colegio Nacional de Danza en México; y por el Secretario de Relaciones Internacionales, Marcelo Ebrard. Alrededor del mundo la lloran miles de bailarines. 

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