El dentista que inventó las máscaras de políticos en México

El dentista que inventó las máscaras de políticos

Todos hemos visto a cientos de Zedillos, Salinas, Fox y Trumps en cruceros, en Halloween o en las tiendas de disfraces. Todas esas máscaras se parecen mucho, por el método de fabricación, a las de los monstruos más “prototípicos” de la Noche de brujas, pero ¿cuál fue primero: la momia o el político?

El médico Rafael Esponda Vila, interesado en encontrar el chiste a la política de su tiempo, fue quien tuvo la idea de gastar sus ratos libres y el látex que tenía de sobra en su consultorio en burlarse de uno de los principales personajes de la época: Lázaro Cárdenas.

Máscara de látex de Carlos Salinas de Gortari

Mi abuelo era dentista en 1948 y diseñaba prótesis de látex”, cuenta Andrés Esponda, el nieto del creador de esta tradición del disfraz mexicano. “Una vez, se le ocurrió hacer una máscara y a sus amigos les pareció muy chistoso, entonces comenzó a hacer otras máscaras de políticos como Lázaro Cárdenas o de personajes como Pedro Infante”.

El abuelo de Andrés fue, abiertamente, el primer diseñador de estas máscaras que hoy inundan los desfiles, manifestaciones, Día de Muertos, Halloween y demás celebraciones en México. Hizo de su hobby su negocio cuando se dio cuenta de que la fascinación por el látex en el país era obvia. Hoy la empresa de máscaras que fundó, Grupo Rev, hace al año unas 300,000 y se trata del mayor fabricante de máscaras en México.

Andrés está en la empresa desde hace 15 años. Su padre, Alejandro Esponda, también continuó con la tradición. Desde que tuvo la ocurrencia el abuelo con aquella máscara de Cárdenas, la situación mejoró con las generaciones para acabar exportando a más de 28 países y proveer a 36 sucursales de las tiendas Monster House, en catorce estados del país.

Los diseños de las máscaras ya no dependen de las horas de ocio del abuelo, sino que los hacen creativos especializados, algunos de ellos residentes en países como Suecia o Canadá.

Máscara de látex de Felipe Calderón

Aunque el mercado está invadido por las máscaras chinas, las empresas mexicanas tienen productos de mejor calidad, “ese es su fuerte”, me dice Andrés, además de que el proceso sigue siendo artesanal.

“Primero se hace un dibujo a mano, luego se hace la máscara en plastilina y se llena con un molde de yeso; finalmente, se hace la máscara”.

Máscara de látex de Emiliano Zapata

La máscara más vendida de Grupo Rev este año y el pasado fue Donald Trump. Aunque entre las preferidas, según cuenta Andrés, nunca falta Carlos Salinas, Vicente Fox, y curiosamente, la figura de caballo que no deja de venderse.

Fotos: Cortesía de Monster House – México

Por Ana Paula de la Torre (@AnaPauladelaTD)