Arquicostura: Cuando al Street Art llega el punto de cruz

El bordado de tu abuela invadiendo las calles
(Imagen: Harper's Bazar)

Todos hemos apreciado los dotes artísticos de los muralistas y creadores de grafiti cuando caminamos por la calle. Pero… ¿alguna vez imaginarías encontrar obras callejeras elaboradas con hilo?

Te recomendamos leer: Así se vivió la XI edición del CutOut Fest en Querétaro

Plaza Lope de Vega en Valencia España, 2014 (Imagen: Arquicostura)

El proyecto

Arquicostura. Es el nombre del proyecto estelar de Raquel Rodrigo, una artista valenciana que lleva cinco años decorando con hilo las calles de distintas ciudades de Europa.

La técnica utilizada es el bordado, y tiene su surgimiento creativo, gracias a la madre de Rodrigo, quien enseñó a su hija la técnica del bordado, aprendizaje que retomaría en el 2011 para un proyecto de escaparatismo, en el cual debía decorar una tienda de costura.

La artista junto a su trabajo para Gayafores (Imagen: Arquicostura)

La Técnica

Inicialmente, se realiza el dibujo y se convierte en píxeles en el ordenador; después adapta la imagen al tamaño real para poder comenzar el bordado.

Llegando a este paso, es necesaria la participación de dos personas, quienes se encargan de bordar la ilustración con cordones gruesos de algodón, yute o seda sobre una maya metálica.

Una vez concluido el bordado, se traslada al lugar donde ha de emplazarse.

Diversidad

Con su original arquicostura, Raquel ha participado en diferentes proyectos. Los formatos van desde lo micro hasta lo macro: objetos para comercializarse, logotipos, colecciones de retratos, flores en muros, trofeos, etcétera.

Parte de su colección de retratos (Imagen: Arquicostura)

Aunque su trabajo ha tenido un buen recibimiento a nivel internacional, y ha colaborado en exposiciones, festivales, y decoraciones en espacios como oficina y centros comerciales, para Rodrigo, la calle sigue siendo un escenario esencial para compartir su obra.

Así lo expresa en una entrevista para Harper’s Bazar:

“Me gustaría meterme en ferias de diseño y trabajar conjuntamente con arquitectos e interioristas como ya estoy empezando a hacer. Obviamente, no perder el arte público, es un espacio donde me gusta mucho intervenir porque es una manera de romper las barreras de los museos, de hacer ver que el arte se siente y no se entiende, y que los museos no son sólo para unos pocos”. (Vía: Harper’s Bazar)

Con información de: Yorokobu