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Reseña: La guerra silenciosa, la verdadera batalla es sobrevivir

Tal vez y sólo tal vez nos caería bien entender qué implica sobrevivir en este sistema
Imagen: @OCClub1

El trabajo debería ser una parte de tu vida, una actividad que en sí no te define como persona, se trata de una herramienta que debería hacerte crecer tanto profesional como personalmente; sin embargo, en un sistema capitalista, para los sectores vulnerables, el trabajo deja de ser una actividad complementaria, al pilar que posibilita una vida con condiciones medianamente aceptables.

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Para algunos sectores, la precarización laboral podría asemejarse a una trampa. Pensémoslo así, trabajar, con prestaciones reducidas y el sueldo mínimo acorta las posibilidades de recreación, capacitación profesional o académica.

Si a ello le sumamos un largo tiempo de traslado, los trabajadores en cuestión podrían pasar sus horas libres entre el traslado al lugar del trabajo y sus labores. El poco descanso traería enfermedades difíciles de curar sin recursos como el tiempo y medicación que ni material ni anímicamente pueden costear,  Aunado a ello, estas condiciones se instauran en un contexto  de meritocracia en el que la sociedad se atreve a decir que las personas pobres lo son porque así lo desean. ¿Imaginan algo peor? Pues la directora Stéphane Brizé nos lo muestra en este filme.

En Guerre, por su traducción al inglés At War y en Español La guerra silenciosa, cinta francesa cuyo guión fue escrito por Oliver Gorce y Stéphane Brizé, filmada en el 2018,  se relata la historia de un grupo de trabajadores que luchan por impedir el cierre de la fábrica Perrin, una industria afiliada a un grupo alemán Schäer.

Dicha empresa negocia con sus trabajadores recortes salariales y horas extra para salvar a la compañía, a cambio de tan generosa actitud, los trabajadores recibirían un contrato de al menos cinco años, en la única fábrica de la entidad.  Sin embargo, Schäer decide cerrar la empresa; los trabajadores liderados por Laurent Amédeo se niegan a aceptarlo, pronto comienzan una lucha que va más allá de la fábrica, contra un sistema en espiral del que ¿pudieron salir?

Esta no es la única cinta que habla sobre la precarización laboral, podemos recordar la película mexicana Rush Hour de  Lucía kaplan que habla sobre las millones de personas que pasan la mayor parte de su vida en el traslado de la casa al trabajo y el trabajo a la casa y cómo ello afecta no sólo su salud, sino diferentes ámbitos de su vida. Asimismo, se focaliza en la centralización de los recursos y empleos en las grandes urbes, podríamos englobar dicho trabajo en la siguiente frase:

Hoy pasé cinco horas en el coche, que en una semana son 25 horas. Eso es un día de mi vida que no voy a recuperar“. (Vía: YouTube)

Si bien, dicha cinta se aventuró a un terreno poco explorado, En Guerre se atrevió a mostrar la guerra silenciosa que miles de trabajadores alrededor del mundo llevan a espaldas cada día: sobrevivir.

Imagen: @iortigazcon

El filme comienza con las discusiones entre el grupo de trabajadores, sindicatos y tanto la defensa laboral  y empresarial. Los trabajadores son liderados por Amédéo, un hombre maduro a punto de ser abuelo que en cada junta, entrevista televisiva y reunión post-protesta se dice  favor de la calidad de vida de las mil cien familias que se quedarán en desamparo. Aunque en primera instancia parece un personaje fuerte, a medida que la cinta avanza éste comienza a quedarse plano, ¿por qué?

Tal como lo enuncia la traducción del título existe una guerra silenciosa entre trabajadores y la empresa, el silencio no corresponde a las protestas, las entrevistas o los actos violentos que se  revelan a lo largo de la cinta, sino en los cambios que representa el cierre de la fábrica para los trabajadores, lo que esto refleja acerca del sector laboral francés y de un sistema que exige lo máximo de los que menos tienen o tendrán.

“Nunca es suficiente. Nunca generamos suficientes ganancias. ¿qué hay de nosotros? ¿qué hay de los empleados? ¡1,100 personas despedidas! , ¡Familias enteras!, ¡Niños, padres y madres!, ¿Dónde están sus promesas? (Vía: YouTube)

Imagen: @pepogaray

Sin duda, el mayor reto de la cinta fue equiparar lo que sucede en la mente  entorno de los personajes a raíz del cierre de la fábrica, enlazara esta situación con el apoyo gubernamental con el que cuentan las empresas, pero no los trabajadores. ¿La cinta lo logra?

No en todas las ocasiones, en primera instancia dejan un gran peso del guión en el personaje de Amédéo y las múltiples discusiones que tiene con los líderes empresariales y del sindicato trabajador, aunque intenten hacerlo ver como un personaje tridimensional, jamás se confrontan los valores que dice defender con su vida y la posible crisis o no que el cierre de la planta implica. Inclusive si se quisieran desmentir los valores del personaje, no existe una crítica profunda del mismo.

Tampoco se ofrece una visión integral de los trabajadores, por lo que, la causa por la que luchan: mantener su empleo, en ocasiones no tiene el peso  dramático que a cinta intenta darle, pues parece una huelga laboral sin tanto sentido. Es decir, la cinta plantea que existen consecuencia muy graves al dejar a los trabajadores sin la única fuente de trabaja, pero no explora ninguna de estas situaciones. Aunque muchos podríamos intuirlo mediante la experiencia , debería ser algo que la cinta expone.  

En muchas ocasiones el silencio por parte de los actores intenta ser reemplazado por imágenes de la protesta con música que hace referencia a lo violento o complicado de la situación, sin embargo ambos deberían ser utilizados como elementos que refuercen el mensaje de la película, no que la fundamenten.

(Imagen: Twitter / Otroscines)

Entonces, ¿la cinta vale la pena? absolutamente, Stéphane Brizé se enfrenta directamente con la precarización laboral y la responsabilidad gubernamental que implica para una nación. Asimismo, confronta la visión de los trabajadores, las empresas y gobernación sin que una atropelle a otra y sin mostrar alguna inclinación que no se justifique en la historia.

Retratar la relación que el sector trabajador tiene con su empresa y al forma que ésta influye en su vida para bien o para mal no es sencillo, pero esta película logra sostener su argumento. Recordemos que nos encontramos en un periodo de aislamiento que para algunos trabajadores significa perder los recursos diarios que le permiten sobrevivir.  Existe un gran temor acerca de los despidos que esta pandemia pudiera generar, tal vez y sólo tal vez nos caería bien entender qué implica sobrevivir en este sistema.