¿Cuántos estados que estrenarán gobernador en 2018 necesitarán rescate financiero?

En este proceso electoral, 9 estados renovarán gubernaturas: CDMX, Morelos, Chiapas, Veracruz, Tabasco, Puebla, Yucatán, Jalisco y Guanajuato; de ese total, 3 podrían iniciar con problemas financieros de manejo de deuda a corto y largo plazo: CDMX, Morelos y Veracruz.

Según información de la calificadora Moody’s, Veracruz será la entidad que enfrentará mayores problemas financieros, ya que la nueva administración continuará con los déficits financiados con pasivos circulantes y acumulará una deuda proporcional al 141% de las participaciones federales.

SHCP deuda estados

Por su parte, CDMX enfrentará problemas de manejo de deuda en el corto plazo, la cual se ha incrementado a niveles riesgosos, solo en el último trimestre del año pasado, llegando a 6.3%, lo cual coloca a la ciudad en foco amarillo de endeudamiento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), que considera de alto riesgo la deuda que supera el 7.5% (rango rojo) o rango alto si supera el 12.5%.

Por otra parte, la deuda de CDMX respecto a las participaciones federales llegó al 116%, lo cual supera por mucho el promedio nacional que es del 88.6%. Este nivel de endeudamiento se dio durante el gobierno de Miguel Ángel Mancera, en donde hubo un crecimiento de la deuda de 5 mil millones de pesos al año; esto a pesar de que la ciudad contaba con finanzas saludables, sobre todo en relación a la obtención de ingresos propios y al manejo de las participaciones federales.

deuda

Por su parte el estado de Morelos, tiene un nivel de endeudamiento a una tasa del 7.4%, lo cual le ha quitado liquidez al gobierno, a raíz del pago de esta, por lo que se ha afectado el endeudamiento a corto plazo, que ha llegado al 6.4%, es decir, esa entidad se encuentra a nada de ser declarado foco rojo por la SHCP.

El caso de Tabasco luce riesgoso en el mediano plazo, debido a que sus finanzas públicas son altamente dependientes del petróleo, industria que en la región va a la baja. Esto podría detonar, que entre este año y el siguiente, la tasa de endeudamiento del estado llegue al 4% respecto a las participaciones federales. (Vía: El Financiero)