Los Rebeldes del PAN están demostrando que su rebeldía no son simples palabras. Además de haber llamado a votar por José Antonio Meade, la principal figura de este ‘movimiento’, Javier Lozano, concretó sus actos subversivos al abandonar el partido que defendió con el mazo de su Twitter y sus declaraciones públicas durante 13 años y pasarse al PRI, a ser vocero de la campaña presidencial de Meade.

Ahora, este grupo está siendo confrontado por los demás panistas, que ven como cosa de tiempo que todos los Rebeldes del Pan se rebelen tanto que ni siquiera sigan siendo del partido como Lozano. Juan Pardinas comenzó una pelea en Twitter en la que terminó siendo atacado en bolita, como si de verdad esto fuera una pelea en plena calle entre una pandilla y un sujeto que quiere aprender karate con un viejito desconocido. (vía: SinEmbargo)

El primero en salir a rebatirlo, fue el ex-presidente Felipe Calderón, que en vez de contestarle el cuestionamiento, se centró en el uso del término “salgan del clóset” por considerarlo homófobo y su acusación injustificada. Nunca abordó el tema del chapulinaje de Lozano, hombre cercano a su gobierno, que se alejó del partido por las decisiones de Ricardo Anaya al frente del partido.

Salvador Vega, otro rebelde que se sintió aludido, también respondió el tweet diciendo que él siempre ha mostrado sus intenciones de manera pública, aunque tampoco aclaró si revelaría o no estar coludido con el PRI como Lozano.

También Gil Zuarth, rebelde menos radical, se sumó a las acusaciones homofóbicas hacia Pardinas, porque el PAN siempre ha sido muy abierto con la agenda de los derechos de la comunidad LGBT.

Finalmente, Lozano salió a decir que su priísmo es más bien el más puro de los panismos, porque Anaya no lo representa. También le dijo que esto era como un pleito banquetero, pero pues… eso no se lo podemos negar.

La corriente panista de los ‘rebeldes’, bien puede estar en contra de la actual dirección que toma el partido. Sin embargo, lo que aquí ha ocurrido es que en su afán de mostrar su inconformidad han saltado del apoyo de una agenda a otra. El caso de Lozano es el más radical, pues cambió de partido con tan sólo 24 horas de diferencias. En el caso de los demás, se asumen todavía panistas aunque se sumaron al apoyo de Meade.

De cualquier manera, el PAN enfrenta una crisis más grave que todos los demás partidos, aún con el Frente por México conformado, se ven en desventaja mientras más rebeldes creen que apoyar a otro partido es una forma de salvar al suyo.